Aries
Símbolo de la individuación, el yo.
Con la entrada del Sol (la luz de la conciencia) en Aries
tiene comienzo el nuevo ciclo zodiacal, pasamos del caos oceánico primigenio de
Piscis a la primera manifestación creativa en el signo de Aries. El equinoccio
de primavera marca el momento en el que el sol cruza el Ecuador de sur a norte
y por lo tanto el inicio de la primavera y el inicio de los tiempos de calor en
el hemisferio norte. Es momento de brotes y flores por todos lados, la nieve ya
derretida comienza a formar riachuelos y arroyos que humedecen la tierra al
tiempo que el sol la calienta y la vida y el movimiento comienzan a surgir, es
tiempo de viento, calor y algunas lluvias aisladas que promueven el movimiento
hacia la vida una vez más, la energía creativa y el gozo se sienten en el aire.
Aries es el primer signo del zodíaco y por lo tanto
simboliza la energía primaria, energía creativa pura y cruda, la energía vital.
La imagen es la de un carnero salvaje encabritado que surge del mar. Esta
imagen del carnero aparece originalmente en Egipto y es asociada con el dios
Amun “el oculto” que reside en todas las cosas. Es una deidad del poder fálico,
representa el espíritu creativo original, generador del universo manifiesto. Más
tarde este símbolo reaparece en la mitología griega como el Vellocino de Oro y
toda la aventura de Jasón y los argonautas, el mito de héroe, mito que
representa la búsqueda de identidad propia, el desarrollo de todo ser en busca
de individualidad y autonomía, que implica el dejar las raíces y la seguridad
del hogar del padre, para pasar pruebas personales de maduración y
enfrentamiento con el mundo, con la realidad y nuestra fantasía hasta llegar a
la confrontación con uno mismo para desarrollar finalmente las cualidades
propias, individuales y espirituales de todo ser humano, proceso y mito
profundamente relacionado con el signo de Aries y de especial importancia para
los nacidos bajo este signo.
Aries marca el inicio de toda manifestación, representa la
infancia y la identidad, y simboliza el yo. A menudo se ha relacionado a los
nativos de este signo con impetuosidad, fortaleza física, impulsividad y
brusquedad lo que en algunos casos es cierto. Los nativos de Aries son gente de
personalidad fuerte, se notan, hablan fuerte, gesticulan mucho, son líderes
natos, son aventureros, les gustan las cosas nuevas. Les encanta iniciar
proyectos, pero les es difícil la consistencia por lo que a menudo parecen como
inestables o poco comprometidos, aunque cuando logran apasionarse con algo son
profundamente entregados. Para ellos es importante sentirse apasionados y hacer
cosas que les impliquen sumergirse intensamente en ellas. Les gusta imaginar
aventuras y proyectos y estar totalmente inmersos en el momento presente.
Frecuentemente se les ve como agresivos, bruscos o egoístas
pero en realidad son gente con mucha energía vital que hace las cosas de manera
contundente e impulsiva, pero en el fondo la mayoría de sus actos surge de una
profunda inocencia, tienen cierto aire infantil, tanto en su visión da la vida
como en sus respuestas a veces berrinchudas. Tienen una mente brillante y
visionaria, son los grandes creadores e innovadores del zodíaco, les es
importante la honestidad y es por esto que a veces pueden ser demasiado francos
y herir susceptibilidades. Son personas centradas en sí mismas, les es difícil
ver la vida desde ninguna otra perspectiva que no sea la suya, necesitan
vivirlo todo en carne propia para asimilarlo, característica que comparte con
los otros dos signos de fuego. De entre los nacidos bajo este signo encontramos
grandes, aventureros, deportistas, innovadores, actores y pensadores como:
Marcel Marceau, Erich Fromm, Wilhem Reich, Joseph Camphbell, J.S. Bach, Omar
Shariff y Leonardo DaVici.
Aries es uno de los signos relacionados con el elemento
fuego que en astrología se asocia con la búsqueda y el desarrollo de
posibilidades futuras y con el desarrollo de la personalidad, la identidad y la
autoexpresión. Los tres signos de fuego son Aries, Leo y Sagitario. En Aries
estas posibilidades futuras surgen a partir del actuar, el liderazgo, la
necesidad de vencer nuevos retos y la conquista y es por eso que los Aries son
impulsivos y directos. En Leo se desarrolla la capacidad creativa como medio de
autoexpresión, representa el potencial expresivo de la personalidad, que surge
en todo lo que hacemos y que al mismo tiempo nos refleja quienes somos y es por
esto que los Leo son dramáticos, contundentes y originales y en Sagitario
representa la parte de nosotros que busca expresión a un nivel más amplio,
social y filosófico, Sagitario busca innovar las ideas filosóficas que
sustentan el desarrollo de la personalidad. Y es por eso que los Sagitario son
buscadores y filosóficos.
Siendo que Aries es el mito del héroe a menudo los nacidos
bajo este signo son personas que han tenido un historia en la cual la batalla
por ser ellos mismos ha sido ardua, encontramos historias de padres severos o
restrictivos que han bloqueado la expresión creativa del individuo lo cual lo
llevará en su vida a pelear fuertemente por su individualidad. Son rebeldes,
generalmente líderes o personas que trabajan por su cuenta, les es difícil el
tema de la autoridad y siempre tienen la batalla interna entre dejar a su
familia para poder ser ellos o pelear fuertemente dentro de ella para lograr su
autoexpresión y a menudo esta batalla que parece por destino, es con el padre,
o con figuras de autoridad, quienes aparecen como obstáculo y al mismo tiempo
como medio de crecimiento personal para ellos.
NACIMIENTO DE LA IDENTIDAD ESPIRITUAL
Aries es el agente individualizador del zodiaco.
Simboliza darnos cuenta internamente de que cada uno somos distintos del resto de la humanidad, con potenciales y retos únicos.
Es también aquí que surge la ilusión del ego o la conciencia aparente de que estamos separados del todo, de que somos “alguien”. Es la emanación de la conciencia propia, que surge del inconsciente colectivo, representado por Piscis, el último de los signos. Representa también la conciencia del nacimiento de la identidad espiritual y la de poseer atributos divinos. A nivel superior es el valor moral, la integración personal para sostenernos en lo recto, es la cualidad del discípulo aspirante que le permite enfrentar al enemigo en sí mismo y sobreponerse a él regenerando su vida, trabajando por lo que cree y haciendo lo que ama, es el valor como un canal de expresión del amor. Cada uno de nosotros salimos a la vida y experimentamos diferentes circunstancias de nuestro camino particular, conforme nos hacemos conscientes de que esta fuerza vital está manifiesta en nosotros y a su vez surge de nosotros. La conciencia de nosotros mismos y de la humanidad se expande llevándonos al principio básico de que somos creados y creadores.
Lo que cada uno de nosotros experimentamos y aprendemos de la vida, lo que seamos capaces de crear, las pasiones que despertemos, los eventos que construyamos, el nivel de conciencia espiritual y personal que logremos, o lo que sea que experimentemos y los resultados de nuestra interacción en este plano de manifestación, es llevado al océano del inconsciente colectivo, del cual surgen todas las posibilidades futuras, el potencial para entender la vida y la conciencia de que todos somos uno. Es ésta la razón por la cual Piscis, como último signo, es tan consciente y vulnerable a los sentimientos de otros, porque lleva en sí la experiencia colectiva de la humanidad.
El hombre crece a través de la conciencia de sí mismo, la cual es lograda a través de su experiencia en la Tierra, que le lleva al despertar del alma para sí misma, como un arroyo, separado del gran océano durmiente y eventualmente al regreso y a la conciencia del océano mismo.
Aries, La Luz de la vida misma.
Simboliza darnos cuenta internamente de que cada uno somos distintos del resto de la humanidad, con potenciales y retos únicos.
Es también aquí que surge la ilusión del ego o la conciencia aparente de que estamos separados del todo, de que somos “alguien”. Es la emanación de la conciencia propia, que surge del inconsciente colectivo, representado por Piscis, el último de los signos. Representa también la conciencia del nacimiento de la identidad espiritual y la de poseer atributos divinos. A nivel superior es el valor moral, la integración personal para sostenernos en lo recto, es la cualidad del discípulo aspirante que le permite enfrentar al enemigo en sí mismo y sobreponerse a él regenerando su vida, trabajando por lo que cree y haciendo lo que ama, es el valor como un canal de expresión del amor. Cada uno de nosotros salimos a la vida y experimentamos diferentes circunstancias de nuestro camino particular, conforme nos hacemos conscientes de que esta fuerza vital está manifiesta en nosotros y a su vez surge de nosotros. La conciencia de nosotros mismos y de la humanidad se expande llevándonos al principio básico de que somos creados y creadores.
Lo que cada uno de nosotros experimentamos y aprendemos de la vida, lo que seamos capaces de crear, las pasiones que despertemos, los eventos que construyamos, el nivel de conciencia espiritual y personal que logremos, o lo que sea que experimentemos y los resultados de nuestra interacción en este plano de manifestación, es llevado al océano del inconsciente colectivo, del cual surgen todas las posibilidades futuras, el potencial para entender la vida y la conciencia de que todos somos uno. Es ésta la razón por la cual Piscis, como último signo, es tan consciente y vulnerable a los sentimientos de otros, porque lleva en sí la experiencia colectiva de la humanidad.
El hombre crece a través de la conciencia de sí mismo, la cual es lograda a través de su experiencia en la Tierra, que le lleva al despertar del alma para sí misma, como un arroyo, separado del gran océano durmiente y eventualmente al regreso y a la conciencia del océano mismo.
Aries, La Luz de la vida misma.
El proceso de despertar es un progreso natural del
despliegue humano. Tal como Aries demuestra, cada uno tiene que aprender a
sobrevivir en lo que a menudo percibimos como un mundo hostil y lleno de
amenazas. Tal vez todos reconozcamos las características del Aries adormecido
dentro de nosotros mismos. Esto son características humanas completamente
naturales. El objetivo de la vida humana es la de crecer, evolucionar,
despertar y madurar hacia la encarnación despierta de cada uno de los doce
signos del zodiaco.
ARIES ADORMECIDO
El Carnero adormecido puede actuar de forma muy egoísta, antisocial y
"animal". Su ego necesita librar batallas y clamar victorias sobre
fuerzas adversarias. Es por esta mentalidad del "yo" contra el
"resto" por la que puede, y a menudo así lo hace, crear conflictos
donde no los hay.
El Carnero inconsciente se ahoga tras una falsa identidad que sofoca la expresión de su verdadero ser. Encarcelado por su propio sentido limitado del ser, se convierte en el peón de un alma frustrada, la cual busca de forma constante crear los problemas necesarios para intentar hacerle despertar. La auto-aseveración a menudo es demasiado negativa y destructiva. El Carnero adormecido intenta imponer su voluntad sobre su entorno y controlar a otros. Sus acciones y comunicaciones son maniobras defensivas e intentos de lanzar el primer ataque motivados por su miedo a ser atacado. La necesidad de controlar se expresa a través de un comportamiento pasivo-agresivo o a través de la manipulación indirecta de situaciones.
El Aries adormecido también puede ser tímido, torpe y reacio a exponerse al mundo. Algunas experiencias durante su niñez pueden haberle programado para hacerle sentir vulnerable a ataques y al control de figuras con autoridad y de su entorno. Si es así, intenta protegerse para que su vulnerabilidad no sea descubierta. Sospecha de todo y le falta auto-confianza. Intenta levantar poderosas barreras, que le protejan de los duros impactos de la vida.
El Carnero adormecido puede crear una salida crónicamente enfermiza para así poder retirarse del ruedo de la vida. No ha desarrollado formas seguras y efectivas para interactuar con el mundo. Tiene poca fe en sí mismo porque se identifica con su máscara en vez de su Alma. El Carnero adormecido tiene la tendencia de separarse tanto del flujo del mundo exterior como del flujo de su ser interior. Como consecuencia, el Carnero adormecido permanece varado en una pequeña isla de tormento mental, el cual le previene de sintonizar con su propósito e identidad más profundos.
El Aries adormecido es inconsciente de sí mismo y del impacto que tiene en su entorno. Es guiado por su necesidad instintiva de proteger y defenderse. Ingenuo y poco consciente, su actitud de "yo primero" es subjetiva y tiene poca dirección. Su interacción con el mundo es interpretada en términos de conflictos, victorias y pérdidas. Le gusta confrontar y tiene un fuerte sentido de territorialidad. Su identidad es "yo soy mis impulsos". La forma de actuar del Aries poco evolucionado es agresiva, cabezota e impulsiva.
Su deseo de dominar y su necesidad de ser aceptado y reconocido motivan sus acciones y definen su interacciones con otros.
"La supervivencia del más fuerte" – Aries a lo mejor tiene que librar esta batalla hasta que quede exhausto. Pero en algún momento dado se verá confrontado con alguna o una serie de experiencias que provocan la cantidad suficiente de dolor como para animarle a expandir su conciencia hacia una exploración más profunda de quién es en realidad y cuál es la razón por la que está aquí.
El Carnero inconsciente se ahoga tras una falsa identidad que sofoca la expresión de su verdadero ser. Encarcelado por su propio sentido limitado del ser, se convierte en el peón de un alma frustrada, la cual busca de forma constante crear los problemas necesarios para intentar hacerle despertar. La auto-aseveración a menudo es demasiado negativa y destructiva. El Carnero adormecido intenta imponer su voluntad sobre su entorno y controlar a otros. Sus acciones y comunicaciones son maniobras defensivas e intentos de lanzar el primer ataque motivados por su miedo a ser atacado. La necesidad de controlar se expresa a través de un comportamiento pasivo-agresivo o a través de la manipulación indirecta de situaciones.
El Aries adormecido también puede ser tímido, torpe y reacio a exponerse al mundo. Algunas experiencias durante su niñez pueden haberle programado para hacerle sentir vulnerable a ataques y al control de figuras con autoridad y de su entorno. Si es así, intenta protegerse para que su vulnerabilidad no sea descubierta. Sospecha de todo y le falta auto-confianza. Intenta levantar poderosas barreras, que le protejan de los duros impactos de la vida.
El Carnero adormecido puede crear una salida crónicamente enfermiza para así poder retirarse del ruedo de la vida. No ha desarrollado formas seguras y efectivas para interactuar con el mundo. Tiene poca fe en sí mismo porque se identifica con su máscara en vez de su Alma. El Carnero adormecido tiene la tendencia de separarse tanto del flujo del mundo exterior como del flujo de su ser interior. Como consecuencia, el Carnero adormecido permanece varado en una pequeña isla de tormento mental, el cual le previene de sintonizar con su propósito e identidad más profundos.
El Aries adormecido es inconsciente de sí mismo y del impacto que tiene en su entorno. Es guiado por su necesidad instintiva de proteger y defenderse. Ingenuo y poco consciente, su actitud de "yo primero" es subjetiva y tiene poca dirección. Su interacción con el mundo es interpretada en términos de conflictos, victorias y pérdidas. Le gusta confrontar y tiene un fuerte sentido de territorialidad. Su identidad es "yo soy mis impulsos". La forma de actuar del Aries poco evolucionado es agresiva, cabezota e impulsiva.
Su deseo de dominar y su necesidad de ser aceptado y reconocido motivan sus acciones y definen su interacciones con otros.
"La supervivencia del más fuerte" – Aries a lo mejor tiene que librar esta batalla hasta que quede exhausto. Pero en algún momento dado se verá confrontado con alguna o una serie de experiencias que provocan la cantidad suficiente de dolor como para animarle a expandir su conciencia hacia una exploración más profunda de quién es en realidad y cuál es la razón por la que está aquí.
ARIES QUE ESTA DESPERTANDO
El Aries que está despertando empieza a liberar sus tensiones internas
aprendiendo a cómo actuar de forma directa y a desarrollar formas sencillas de
remover obstáculos. El Aries que está despertando conoce sus límites físicos y
es menos dado a llevar las cosas a extremos y a estar obsesionado con la
gratificación inmediata. Aprende a cómo mantener la batería cargada usando una
motivación apropiada para dirigir sus energías hacia objetivos más
significativos. A medida que relaja sus defensas internas, empieza a adquirir
más confianza en sí mismo y a sentirse más a gusto siendo quien es.
Las acciones y comunicaciones del Carnero que está
despertando son de una mayor concentración y dirigidos con mayor conciencia. Es
menos dado a provocar peleas e incidentes y empieza a usar su energía para
luchar a favor de causas que apoyan no sólo su bienestar sino que también el
bienestar de otros. Su ira y enfado moralista se hacen menos incontrolables e
instintivos y se están más dirigidos hacia un propósito consiente y
constructivo.
El Aries que está despertando aprende a controlar mejor sus energías. En vez de pelear a ciegas, es capaz de crear un plan de acción. En vez de querer conquistar cualquier oposición, el Carnero empieza a usar su energía agresiva como un vehículo para alcanzar el equilibrio en situaciones de conflicto y poca armonía. "En vez de pelear como una respuesta instintiva a una infracción de territorio, Aries ahora se ve a sí mismo como un instrumento para corregir injusticias y, en caso de ser necesario, como un instrumento de sacrificio para algún ideal superior."
El Aries que está despertando aprende a controlar mejor sus energías. En vez de pelear a ciegas, es capaz de crear un plan de acción. En vez de querer conquistar cualquier oposición, el Carnero empieza a usar su energía agresiva como un vehículo para alcanzar el equilibrio en situaciones de conflicto y poca armonía. "En vez de pelear como una respuesta instintiva a una infracción de territorio, Aries ahora se ve a sí mismo como un instrumento para corregir injusticias y, en caso de ser necesario, como un instrumento de sacrificio para algún ideal superior."
En su función de "el carnero del
sacrificio", Aries se ve como un noble instrumento para alcanzar la armonía
a través del conflicto.
ARIES DESPIERTO
El Aries despierto es un intermediario divino. A través de sus acciones y
comunicaciones inspira a otros, inspira coraje y pone las cosas en marcha. La
presencia del Aries despierto inspira a otros a ser ellos mismos sin ningún
tipo de miedos.
El Aries despierto sintetizó y continúa sintetizando todas las experiencias de su vida. Es conscientemente responsable de sus propias acciones y el uso apropiado de su voluntad. De hecho es capaz de alinear su voluntad con la Voluntad Divina. El Aries despierto inspira conciencia espiritual a todas sus comunicaciones y provoca y estimula esta conciencia en otros. Encarna el fuego del impulso divino. Su voluntad tiene el poder de transformar las energías inferiores y sus expresiones superiores. Su mente intuitiva ahora se ha convertido en un arma para transformar el mundo.
El Aries despierto sintetizó y continúa sintetizando todas las experiencias de su vida. Es conscientemente responsable de sus propias acciones y el uso apropiado de su voluntad. De hecho es capaz de alinear su voluntad con la Voluntad Divina. El Aries despierto inspira conciencia espiritual a todas sus comunicaciones y provoca y estimula esta conciencia en otros. Encarna el fuego del impulso divino. Su voluntad tiene el poder de transformar las energías inferiores y sus expresiones superiores. Su mente intuitiva ahora se ha convertido en un arma para transformar el mundo.
Tomado de: "Soul-Centered Astrology", Alan Oken
Lunes 13 de abril 2015
Con la entrada del Sol en Tauro, en la naturaleza el ímpetu arriano comienza a descender para dar lugar a la estabilidad y calma del signo de Tauro. El período de transición a la primavera ya terminó, estamos de lleno en ella ahora en una fase de consolidación de esta energía de inicio. Las flores están en pleno esplendor, los días son claramente más largos, la energía es de crecimiento estable y paulatino, empiezan las lluvias esporádicas todavía con días de calor y el ambiente y la energía creativa comienzan a condensarse y a hacerse más lentos.
Tauro es el signo que representa la energía más lenta del zodíaco, la más estable, se encarga de dar forma y substancia a la energía y vitalidad generada por Aries, es el símbolo de la Tierra. Así como Aries es la energía creativa masculina del cielo y su símbolo es el carnero que representa también el falo, Tauro es la energía receptiva y contenedora de la tierra, su símbolo es el toro, representa la fuerza estable y nutricia, la matriz. Ambos signos son la primera manifestación de la polaridad necesaria para la creación.
Este signo es representado en el mito de Teseo y el Minotauro, en donde Teseo tiene que entrar a un laberinto para buscar y dar muerte al Minotauro, tarea nada fácil que implica para él, el confrontar la parte bestial de su origen divino. Para lograr la peligrosa tarea, Ariadna – hija del Rey Minos – le da un hilo, símbolo del amor y la sabiduría del corazón para que después del enfrentamiento con la bestia, encuentre el camino de regreso y logre salir del laberinto.
Lo que finalmente nos dice este mito respecto a Tauro es la batalla que los nacidos bajo este signo llevan a cabo entre el instinto de sobrevivencia y su rendición a lo divino, que en su parte más extrema surge como avaricia y que es una de las partes oscuras del signo. Ya en otros signos hemos hablado de la batalla entre la parte animal y la humana o divina, en este caso la batalla está entre la seguridad material, la necesidad de asegurar nuestra permanencia a través de nuestros bienes y posesiones y el peligro de quedar atrapados en esto sin buscar un fin o sentido mayor a nuestra existencia. Batalla que se gana cuando somos capaces de escuchar el llamado de nuestro corazón y soltar todo aquello que aunque nos ha dado seguridad, ahora nos detiene en el siguiente paso de nuestra búsqueda.
A nivel primordial, la energía de Tauro, se encarga de todos los elementos necesarios para el cuidado de la vida en su manifestación terrestre, cuando no confiamos en ella aparece en nosotros como apego, necesidad de seguridad, de recursos y materia, es la energía de la madre que nos lleva a pertenecer, a no arriesgarnos y quedarnos con lo que tenemos seguro y en su parte más extrema al estancamiento. Es también la energía de conservación y constancia que logra que todas las cosas se manifiesten de forma material.
Pero por supuesto que esto no es todo respecto al signo, hay que recordar que el signo de Tauro es regido por Venus – Afrodita - diosa enigmática y fascinante, portadora de fortuna y belleza. Afrodita es una diosa cuyo simbolismo se ha tergiversado desde su origen, tradicionalmente se le denomina la diosa del amor, pero nuestra concepción romántica del amor tiene poco que ver con la naturaleza de Venus que es más una diosa de la sensualidad, la atracción, la seducción y el placer, que del amor.
Si hacemos memoria Venus surge, cuando los genitales del recién castrado Urano, caen al mar y se mezclan con la espuma, por lo tanto podemos decir que a pesar de ser una deidad femenina, es una diosa que surge de un principio masculino puro y por lo tanto representa el principio femenino activo. A Venus no le interesaba el amor eterno, por el contrario le gustaba el placer y la conquista, era profundamente desapegada y en aras de su placer personal, pasaba por encima de los sentimientos de cualquiera que se topara en su camino, que además seguramente quedaba seducido por sus encantos.
Así entonces este balance entre consolidación, seguridad y prosperidad del toro, se combina con la sensualidad y belleza de Afrodita para dar lugar a uno de los signos más serenos, estables y sensuales del zodíaco.
Sí, Tauro es un signo que da a sus nativos un porte galante, son generalmente gente calmada que gusta de los placeres de la vida, como el buen comer, el buen vestir, la buena música, son niños y adultos que necesitan ser tocados ¡mucho! Son personas a las que les gusta disfrutar de cada momento, a menudo considerados lentos por otros, se toman siempre su tiempo para hacer las cosas y disfrutar de lo que hacen, no todos son lentos pero siempre tiene un ritmo propio para llevar a cabo sus actividades y aunque no se dan cuenta a menudo imponen a otros sus maneras, ya que como signo de tierra creen que nadie sabe mejor que ellos como llevar a cabo algo, lo han practicado tantas veces…
Por otro lado saben muy bien aguardar el momento adecuado para actuar, son cautelosos, amables, tenaces a veces hasta la terquedad, y aunque en general no son irascibles y tienden a ser conciliadores y aguantadores, les es difícil poner límites y cuando se enojan lo hacen con mucha fuerza, de manera contundente. Es uno de los signos que más necesita trabajar el desapego y aprender a rendirse a su ser superior para buscar metas más elevadas ya que son ambiciosos, lo cual les permite tarde o temprano lograr lo que se proponen, a veces a nivel de recursos y bienes materiales, en lo cual pueden ser insaciables y a veces en el mejor de los casos al perseguir metas más elevadas. Para ellos es muy importante lo que es suyo, no toleran la invasión o la transgresión de su espacio o posesiones y en algunas ocasiones consideran a otros como parte de sus posesiones, la lealtad y la fidelidad son principios muy importantes para ellos, generalmente tardan en entregar su corazón pero cuando lo hacen lo hacen para siempre ya que son de principios y valores arraigados.
Otra manifestación del Toro adormecido es una intolerancia de su propia humanidad y la de otros. Se niega a si mismo los placeres de la vida, y critica el egoísmo de otros. Critica a otros en vez de confrontar sus propios problemas. El caso clásico de proyección inconsciente nos proporciona un ejemplo de que odiamos en otros lo que no estamos dispuestos a afrontar conscientemente en nosotros mismos.
El Toro adormecido está atado a lo terrestre. Está consumado por su ansia a adquirir cosas bonitas y tener experiencias que le proporcionen placer físico. Su deseo instintivo de poseer objetos físicos y provocar sensaciones emocionales está motivado por cabezona determinación a obtener lo que quiere. Su voluntad es usada para obtener "la buena vida", placeres sensuales y sexuales. Tauro es magnético por naturaleza. El Tauro adormecido es controlado por el magnetismo de la materia.
EL TORO QUE ESTÁ DESPERTANDO
Tauro debe sumergirse en la materia para así aprender todas las lecciones inherentes a la realidad física. Debe hacerse consiente de la dualidad presente entre el espíritu y la materia antes de poder aprender a discriminar en el mundo físico. Debe examinar su estructura de valores y averiguar qué cosa le dará la seguridad que ansía. Como si escarbara la Tierra en busca de gemas y minerales, Tauro debe escarbar profundamente para acceder los recursos escondidos en su propia psique. Debe examinar sus valores personales y alinearlos con su núcleo interior y eliminar aquellos que son producto de acondicionamiento social y traumas de la infancia. El Toro debe aprender a no depender del mundo material para su seguridad interna. Debe liberarse de las ataduras e inseguridades causadas por apegos físicos, que pueden ser tanto a dinero, posesiones, situaciones o relaciones.
El Toro debe librarse de actitudes auto-saboteadoras, como hacerse la víctima y pensamientos de culpa. Para el Toro, la libertad y la seguridad nacen en la auto-valoración, la auto-apreciación, la autonomía, la auto-dependencia y la expresión creativa de sus singulares, y a menudo artísticos, talentos.
Tauro aprende que debe deshacerse de vergüenza y culpabilidad. La rendición total al placer físico sin restricciones es algo necesario para liberar la energía atrapada en su cuerpo.
Los valores de Tauro determinan la dirección de su voluntad. El desafío primordial del Tauro que está despertando es la de redirigir su naturaleza de deseo hacia valores que le lleven hacia una verdadera satisfacción, seguridad y felicidad. El Toro aprende a través de la experiencia directa. Es puede parecer ser cierto para todos los seres humanos. A pesar de ello, he podido observar como algunos Piscis son capaces de "aprender del pasado" y obtener lecciones de las experiencias de otros, así evitando tener que repetir los mismos errores.
Es el dolor y el sufrimiento que los deseos de Tauro le han causado lo que le motiva a redirigir su energía de deseo. El Toro que está despertando debe encontrar formas más gratificantes y menos destructivas para nutrirse a sí mismo y expresarse libremente. A medida que dirige su energía hacia dentro, su potencial artístico y creativo es revelado. A medida que el Toro aprende a dirigir su energía sexual hacia arriba hacia la chacra de la garganta, el uso acertado del habla y una forma apropiada de vivir llevan al uso apropiado de la Voluntad.
Tauro debe aprender cómo reconciliar y de hecho conectar y alinear sus mundos externos e internos. Para Tauro no hay curandero ni maestro más sabio que la misma Naturaleza.
Cada signo debe aprender a reconciliar aparentes oposiciones de forma armoniosa y constructiva. Para Tauro la dualidad aparente es entre la riqueza física y la espiritualidad. El cuerpo debe ser honrado y usado como vehículo para la expresión superior del alma. Su cuerpo físico debe ser cuidado para facilitar el uso con maestría por la mente y las emociones para servir su propósito interior. La persistencia de Tauro es requerida para alcanzar el centro del laberinto donde podemos encontrar el incuestionable núcleo de valor del Ser.
EL TORO DESPIERTO
Liberado de las cadenas del deseo y el apego a la materia, el Toro despierto es libre para disfrutar totalmente de la belleza de la vida en el Planeta Tierra y la riqueza de la experiencia humana. La base de Tauro pueden ser las siguientes: "Tengo lo que yo quiero", "Me tengo a mi mismo", "Deseo la Luz". De hecho el Toro despierto es un verdadero curandero y brujo blanco, el cual es capaz de espiritualizar la materia infundiéndola de Luz.
El Toro despierto ha sobrepasado una de las pruebas humanas más difíciles. Ha alcanzado el estado de conciencia donde la mente gobierna la materia. Su voluntad controla sus deseos. La visión de su Alma sobre la realidad espiritual es despertada y vista a través del Ojo del Toro, el cual ve sólo Luz. Desde el Ojo del Toro irradia un haz de Luz, con apunta con claridad hacia el camino a una forma de vida artística y espiritual. Su presencia espiritual inspira, y su expresión de la Voluntad Divina lidera. Su expresión artística de la vida libera, eleva y transforma a todo y todos con los que se relaciona.
El Toro ha emergido con las fuerzas de la Naturaleza para convertirse en la encarnación Terrestre de la Madre Divina. En su forma de Madre Terrestre enseña y alimenta a todos sus hijos. En su forma de Diosa Terrestre de tanto el Amor como la Luz bendice a todos.
A nivel humano es tiempo de movimiento, prisas y tráfico, de exceso de información, de chismes y malentendidos y se dice que es el mes del año en el que más sube el porcentaje de nacimientos múltiples o de gemelos, muchos de los nacidos bajo este signo tienen hermanos gemelos.
Géminis regido por Mercurio, el dios alado y mensajero de los dioses, representa y opera sobre la mente cambiante y su dualidad. A nivel mental tanto nuestros sistemas simbólicos y conceptuales como nuestra percepción se basan en el principio de polaridad. Nuestro mapa de la realidad se construye a partir de nuestra percepción de polos opuestos de un mismo principio, arriba - abajo, bueno - malo, suave - áspero, yo - tu, etc. Es este el código que normalmente utilizamos para descifrar lo que percibimos como realidad. Así, mentalmente creemos en la ilusión de que vivimos en un mundo dual cuando en realidad, a un nivel más profundo estos pares de opuestos hablan de la unidad que los contiene, es esto a lo que en la tradición Indú se le llama “maya”.
La función de Mercurio- mensajero de los dioses – es la de unir aquello que aparentemente está separado, pero que se toca a partir de códigos comunes, es por esto que rige también sobre la comunicación y que se asocia con todas las formas de transportación y movimiento.
Géminis representa la fase de desarrollo en la cual formamos nuestros mapas o códigos mentales, para tener una idea y concepción propia del mundo que nos rodea y es también gracias a esta energía que podemos compartir experiencias. Representan el aspecto de la conciencia que crea la relación entre sujeto y objeto. El niño comienza a hablar (función Mercurial) hasta el momento en que existe la conciencia de que él es un ser separado del resto, en particular de su madre, también es durante esta época, o un poco antes, que el niño aprende a caminar, que es otra función Mercurial. Al aprender a movernos en el ambiente estamos también aprendiendo a librar la distancia que nos separa de lo demás.
Por otro lado, los nativos de este signo - el más móvil del zodíaco-, tienen mentes que se mantienen oscilando constantemente entre estos pares de opuestos, haciéndolos; inquisitivos, versátiles, ingeniosos, curiosos, desapegados, cambiantes y rápidos.
Géminis además rige sobre los medios de transporte particular y colectivo y sobre los medios de comunicación individual y masiva. Rige a escritores, investigadores, intelectuales, periodistas, comerciantes, choferes y todos aquellos que comunican o transportan algo. Entre sus nativos encontramos personajes como: Sir. Arthur Coman Doble, la Reina Victoria, Bob Dylan , Pushkin, Y.B.Yeats, Gaugin, Escher y Jean Paul Sartre.
Contacto con la mente universal.
En su nivel más elevado, es en esta fase, representada por géminis, en donde el iniciado habiendo soltado el apego del resultado de sus acciones, necesita expandir la mente, reconocer que sus pensamientos no le pertenecen, que todos surgen de la mente universal y cada uno de nosotros decidimos en que frecuencia nos sintonizamos con ella. Al expandir su mente que ha estado limitada por sus creencias, preferencias e ideas fijas de sí mismo y del universo que le rodea, logra tener una visión amplia y objetiva de la existencia. Esto se logra por medio de la meditación, técnica que nos ayuda a observar la naturaleza cambiante de la mente dándonos acceso a la mente elevada que nos permite escoger los pensamientos e ideas que pueden dirigir nuestro camino de vida y nuestra relación con el mundo.
Su definición de relación consiste en cómo todo y todos se relación a ÉL. Habla y habla sin ningún sentido de intercambio entre él mismo y la persona con la que le está diciendo cosas, no hablando con ella.
Está interesado solamente en él mismo. Su relación con la dualidad es el generar conflicto en su mente y conflictos con otros. Su punto de vista sobre los opuestos es simplemente "yo contra los demás." No tiene un concepto todavía de que entre los opuestos puede haber armonía mutua, o que cualquier cosa que no sea dualidad es una opción. Esto recuerda a los equipos de debate del instituto y de la universidad. Partiendo de un punto de vista, con ganar y perder como las únicas posibilidades, acertado y equívoco como las únicas opciones, y discusión interminable sin ninguna resolución excepto un artificial y arbitrario "ganador."
El Géminis adormecido bloquea el flujo libre de información y la comunicación entre su mente y su entorno. Tiene miedo a lo desconocido, lo inexplorado y lo irracional. Demanda información que está demostrada, es empírica y por ello segura. Si no está científicamente medido, cómo podemos saber si es verdad – es una de los frases comunes de los Géminis no-iniciados.
El Géminis adormecido experimenta varios niveles y manifestaciones de frustración mental y problemas de comunicación. Estos problemas incluyen sentimientos de aislamiento, el miedo a ser humillado, preocupaciones sobre incapacidad mental, e inseguridades respecto a interacciones. Es dogmático porque tiene miedo de lo que ahora sabe y piensa que no tiene el entrenamiento o intelecto adecuados para averiguarlo.
El Géminis adormecido deja que su mente deambule a propósito. Toda información es de interés incluso si es inútil o falsa. A menudo es locuaz. Sus diatribas saltan de una opinión y tema al otro. Y no habla sobre lo que siente. De hecho no sabe cómo se siente y esto es la fuente de su inseguridad, frustración e inhabilidad para verdaderamente expresarse a sí mismo.
LOS GEMELOS QUE ESTÁN DESPERTANDO
Géminis eventualmente despierta a la posibilidad, de hecho la inevitabilidad, de la apropiada inter-relatividad entre aparentes opuestos. El Géminis que está despertando está preparado y ansioso para explorar la dinámica de las relaciones. Es consciente de otros. Busca entender la naturaleza de las interacciones y su mente busca conocimiento que tenga propósito, no simplemente una serie suelta de hechos. "Inteligencia se transforma de instintiva a creativa, y de subjetiva a objetiva." Está más abierto a escuchar a la opinión de otros y a compartir conocimiento en un verdadero dar y tomar, escuchar y ser escuchado.
A este nivel de conciencia, la dualidad se expresa a sí misma en la naturaleza de las relaciones de los gemelos. Las crisis de Géminis a menudo se forman debido a malentendidos en relaciones que tiene lugar por intenciones entremezcladas y comunicaciones poco claras.
Géminis constantemente intenta comprender cómo armonizarse a sí mismo con otros a distintos niveles de evolución. A menudo se mueve entre dos grupos de amigos – uno refleja sus deseos e impulsos instintivos de su ser inferior y el otro grupo refleja su agudeza mental y ser superior. La vacilación entre las fuerzas de luz y oscuridad de la sociedad es un tema común en la vida de Géminis, hasta que alcanza una integración de estos aspectos básicos dentro de él mismo.
La primera prioridad para el Géminis que está despertando es el desarrollo de una relación consigo mismo. Necesita callarse e interiorizar sus diálogos y dejar de intelectualizar sus sentimientos. Necesita usar su habilidad para analizar datos complejos para descifrar y desembrollar su agitación mental. El reorientar su atención hacia el interior puede resultar en discusiones consigo mismo. Esto no es ningún problema. La auto-investigación y auto-interrogación son necesarias para poder ser cándido y honesto consigo mismo.
Cuanto menos consiente sea Géminis, más difusa, desecha y malgastada será su energía. Cuanto más ancle su conciencia en su alma, más dirigirá sus intereses, energías y actividades y de hecho relaciones de forma útil.
El Géminis que está despertando se da cuenta de la importancia y valor del pensamiento cuidadoso, metódico y meticuloso. Su objetivo es usar su mente y descubrir la verdad. Usa su mente investigadora para entender misterios, para buscar las razones del por qué y para explorar las extractar que aportan significado.
El Géminis que está despertando da alta prioridad a la educación. A pesar de que la educación formal es importante para Géminis, la experiencia informal de la vida es igualmente importante. Géminis debe viajar, interactuar y explorar. Su conocimiento es adquirido a través de la experiencia directa, la observación personal y la vida misma. La educación de los libros no le basta a Géminis, que debe estar en el mundo viendo y participando en las actividades de la vida. La experiencia de primera mano forma la base de su proceso de crecimiento e individualización.
EL GÉMINIS DESPIERTO
El Géminis despierto reconoce que tiene dos seres – su personalidad y su alma. Ha alcanzado su objetivo de conocerse a sí mismo como su alma. Los aspectos limitados de su personalidad ya no le frenan. Su personalidad es guiada por la claridad y propósito de su alma. Los dos aspectos del ser trabajan juntos en armonía. El Géminis despierto es totalmente consciente de las implicaciones espirituales de sus actividades y dirige sus acciones para el servicio del más alto bien de la humanidad. En esta fase, su vida y su mente están dirigidas a alcanzar síntesis y armonía dentro de él mismo, con otros y en el mundo.
Cuando Géminis ha logrado conectar conscientemente las distintas partes de sí mismo, está preparado para ser un agente de cambio social y crear lazos entre gentes y grupos. Esto puede incluir el negociar la alineación de intereses conflictivos, el facilitar interacciones armoniosas en la dinámica de grupos y el usar sus habilidades diplomáticas, las cuales incluyen el tacto y una astuta mente, para traer paz y entendimiento mutuo. Géminis también puede usar su mente científica para inventar tecnologías que beneficien a la humanidad.
Géminis nos enseña a ser tolerantes y a explorar la vida libremente. Nos enseña que hay muchos niveles de verdad – individual, circunstancial y universal – que co-existen y de hecho bailan juntos al mismo tiempo. Géminis lo integra todo a través del amor y el movimiento. Géminis nos enseña que somos más felices cuando dejamos de resistirnos a lo que hay y nos dejamos llevar por el viento.
Es a través del reconocimiento y aceptación de su propia mortalidad e inmortalidad que Géminis encuentra plenitud. El Géminis despierto nos enseña a todos a relajarnos y a disfrutar de la vida. Hay, somos perfectos e imperfectos al mismo tiempo. Hay bien y mal en el mundo. Algunas cosas son tal y como tú quieres que sean y otras no lo son. Y la vida sigue adelante. El Géminis despierto no enseña a celebrar la vida tal cual es. Y si no es tal y como nosotros pensamos como es, eso también está bien.
Géminis nos hace reír. Géminis nos recuerda el no tomarnos las cosas demasiado en serio. Géminis tiene una conexión directa con el humor cósmico. Géminis comprende que el otro que estaba buscando era su propio niño interior. Él y su alma gemela se sientan y se ríen de toda gana.
Lunes 13 de abril 2015
Símbolo de la manifestación, el cuerpo.
Tauro es el signo que representa la energía más lenta del zodíaco, la más estable, se encarga de darle forma, es el símbolo de la tierra, fértil y contenedora.
Tauro es el signo que representa la energía más lenta del zodíaco, la más estable, se encarga de darle forma, es el símbolo de la tierra, fértil y contenedora.
Encargada del cuidado de la vida en su
manifestación terrestre, es el apego, la necesidad de seguridad, de recursos y
materia, y del tradicionalismo. Es la energía de la madre que nos lleva a
pertenecer, a no arriesgarnos y quedarnos con lo que tenemos seguro y en su
parte más extrema al estancamiento.
Con la entrada del Sol en Tauro, en la naturaleza el ímpetu arriano comienza a descender para dar lugar a la estabilidad y calma del signo de Tauro. El período de transición a la primavera ya terminó, estamos de lleno en ella ahora en una fase de consolidación de esta energía de inicio. Las flores están en pleno esplendor, los días son claramente más largos, la energía es de crecimiento estable y paulatino, empiezan las lluvias esporádicas todavía con días de calor y el ambiente y la energía creativa comienzan a condensarse y a hacerse más lentos.
Tauro es el signo que representa la energía más lenta del zodíaco, la más estable, se encarga de dar forma y substancia a la energía y vitalidad generada por Aries, es el símbolo de la Tierra. Así como Aries es la energía creativa masculina del cielo y su símbolo es el carnero que representa también el falo, Tauro es la energía receptiva y contenedora de la tierra, su símbolo es el toro, representa la fuerza estable y nutricia, la matriz. Ambos signos son la primera manifestación de la polaridad necesaria para la creación.
Este signo es representado en el mito de Teseo y el Minotauro, en donde Teseo tiene que entrar a un laberinto para buscar y dar muerte al Minotauro, tarea nada fácil que implica para él, el confrontar la parte bestial de su origen divino. Para lograr la peligrosa tarea, Ariadna – hija del Rey Minos – le da un hilo, símbolo del amor y la sabiduría del corazón para que después del enfrentamiento con la bestia, encuentre el camino de regreso y logre salir del laberinto.
Lo que finalmente nos dice este mito respecto a Tauro es la batalla que los nacidos bajo este signo llevan a cabo entre el instinto de sobrevivencia y su rendición a lo divino, que en su parte más extrema surge como avaricia y que es una de las partes oscuras del signo. Ya en otros signos hemos hablado de la batalla entre la parte animal y la humana o divina, en este caso la batalla está entre la seguridad material, la necesidad de asegurar nuestra permanencia a través de nuestros bienes y posesiones y el peligro de quedar atrapados en esto sin buscar un fin o sentido mayor a nuestra existencia. Batalla que se gana cuando somos capaces de escuchar el llamado de nuestro corazón y soltar todo aquello que aunque nos ha dado seguridad, ahora nos detiene en el siguiente paso de nuestra búsqueda.
A nivel primordial, la energía de Tauro, se encarga de todos los elementos necesarios para el cuidado de la vida en su manifestación terrestre, cuando no confiamos en ella aparece en nosotros como apego, necesidad de seguridad, de recursos y materia, es la energía de la madre que nos lleva a pertenecer, a no arriesgarnos y quedarnos con lo que tenemos seguro y en su parte más extrema al estancamiento. Es también la energía de conservación y constancia que logra que todas las cosas se manifiesten de forma material.
Pero por supuesto que esto no es todo respecto al signo, hay que recordar que el signo de Tauro es regido por Venus – Afrodita - diosa enigmática y fascinante, portadora de fortuna y belleza. Afrodita es una diosa cuyo simbolismo se ha tergiversado desde su origen, tradicionalmente se le denomina la diosa del amor, pero nuestra concepción romántica del amor tiene poco que ver con la naturaleza de Venus que es más una diosa de la sensualidad, la atracción, la seducción y el placer, que del amor.
Si hacemos memoria Venus surge, cuando los genitales del recién castrado Urano, caen al mar y se mezclan con la espuma, por lo tanto podemos decir que a pesar de ser una deidad femenina, es una diosa que surge de un principio masculino puro y por lo tanto representa el principio femenino activo. A Venus no le interesaba el amor eterno, por el contrario le gustaba el placer y la conquista, era profundamente desapegada y en aras de su placer personal, pasaba por encima de los sentimientos de cualquiera que se topara en su camino, que además seguramente quedaba seducido por sus encantos.
Así entonces este balance entre consolidación, seguridad y prosperidad del toro, se combina con la sensualidad y belleza de Afrodita para dar lugar a uno de los signos más serenos, estables y sensuales del zodíaco.
Sí, Tauro es un signo que da a sus nativos un porte galante, son generalmente gente calmada que gusta de los placeres de la vida, como el buen comer, el buen vestir, la buena música, son niños y adultos que necesitan ser tocados ¡mucho! Son personas a las que les gusta disfrutar de cada momento, a menudo considerados lentos por otros, se toman siempre su tiempo para hacer las cosas y disfrutar de lo que hacen, no todos son lentos pero siempre tiene un ritmo propio para llevar a cabo sus actividades y aunque no se dan cuenta a menudo imponen a otros sus maneras, ya que como signo de tierra creen que nadie sabe mejor que ellos como llevar a cabo algo, lo han practicado tantas veces…
Por otro lado saben muy bien aguardar el momento adecuado para actuar, son cautelosos, amables, tenaces a veces hasta la terquedad, y aunque en general no son irascibles y tienden a ser conciliadores y aguantadores, les es difícil poner límites y cuando se enojan lo hacen con mucha fuerza, de manera contundente. Es uno de los signos que más necesita trabajar el desapego y aprender a rendirse a su ser superior para buscar metas más elevadas ya que son ambiciosos, lo cual les permite tarde o temprano lograr lo que se proponen, a veces a nivel de recursos y bienes materiales, en lo cual pueden ser insaciables y a veces en el mejor de los casos al perseguir metas más elevadas. Para ellos es muy importante lo que es suyo, no toleran la invasión o la transgresión de su espacio o posesiones y en algunas ocasiones consideran a otros como parte de sus posesiones, la lealtad y la fidelidad son principios muy importantes para ellos, generalmente tardan en entregar su corazón pero cuando lo hacen lo hacen para siempre ya que son de principios y valores arraigados.
Tauro, Me tengo a mi mismo y deseo la Luz
Cada signo y de hecho cada individuo pasa a través
de varias fases de desarrollo en su viaje terrestre. Aquí estas
fases en términos de conciencia adormecida, conciencia que está despertando e
individuo despierto.
EL TORO ADORMECIDO
El miedo a la pobreza es un tema común para el Toro adormecido. El miedo es tan profundo que incluso cuando el Toro tiene éxito en acumular gran riqueza, a menudo no es capaz de disfrutar de lo que tiene. Si este miedo a que le falte algo persiste, no habrá cantidad de dinero en este mundo que le hagan sentirse seguro.
El Toro puede tener una niñez físicamente confortable, pero si le es negada una sensación de valor personal y valores interiores, puede ser que se venda a sí mismo a cambio de confirmaciones externas de seguridad, no porque los necesite, sino porque no se valora a si mismo.
De nuevo son los criterios externos, no los valores internos, los que gobierna la psique del Toro adormecido.
El tema común es un estado psicológico lleno de miedo, acompañado por la ambivalencia de querer y necesitar algo, pero concentrarse en el objeto equivocado. La lección básica que debe aprender es la de cambiar su dependencia en valores externos a depender de valores internos. La llamada al despertar del Toro a menudo involucra situaciones que le obligan a examinar que cosas son más importantes para él, y cómo es que cambios en su estructura de valores le ayudarán a alcanzar lo que realmente quiere.
EL TORO ADORMECIDO
El miedo a la pobreza es un tema común para el Toro adormecido. El miedo es tan profundo que incluso cuando el Toro tiene éxito en acumular gran riqueza, a menudo no es capaz de disfrutar de lo que tiene. Si este miedo a que le falte algo persiste, no habrá cantidad de dinero en este mundo que le hagan sentirse seguro.
El Toro puede tener una niñez físicamente confortable, pero si le es negada una sensación de valor personal y valores interiores, puede ser que se venda a sí mismo a cambio de confirmaciones externas de seguridad, no porque los necesite, sino porque no se valora a si mismo.
De nuevo son los criterios externos, no los valores internos, los que gobierna la psique del Toro adormecido.
El tema común es un estado psicológico lleno de miedo, acompañado por la ambivalencia de querer y necesitar algo, pero concentrarse en el objeto equivocado. La lección básica que debe aprender es la de cambiar su dependencia en valores externos a depender de valores internos. La llamada al despertar del Toro a menudo involucra situaciones que le obligan a examinar que cosas son más importantes para él, y cómo es que cambios en su estructura de valores le ayudarán a alcanzar lo que realmente quiere.
Otra manifestación del Toro adormecido es una intolerancia de su propia humanidad y la de otros. Se niega a si mismo los placeres de la vida, y critica el egoísmo de otros. Critica a otros en vez de confrontar sus propios problemas. El caso clásico de proyección inconsciente nos proporciona un ejemplo de que odiamos en otros lo que no estamos dispuestos a afrontar conscientemente en nosotros mismos.
De hecho es el duro juicio de nosotros mismos y la falta de
amor por uno mismo lo que lleva nuestros peores miedos profundamente en nuestro
inconsciente. El resultado es la proyección, no podemos ver a otros y a las
situaciones tal cual son. En vez de ello, nuestra interpretación de su
comportamiento es un reflejo de nuestras cualidades negativas.
Dado que es controlado por sus deseos emocionales inconscientes, el Tauro adormecido puede ser tanto compulsivo como predatorio.
Dado que es controlado por sus deseos emocionales inconscientes, el Tauro adormecido puede ser tanto compulsivo como predatorio.
El Toro adormecido está atado a lo terrestre. Está consumado por su ansia a adquirir cosas bonitas y tener experiencias que le proporcionen placer físico. Su deseo instintivo de poseer objetos físicos y provocar sensaciones emocionales está motivado por cabezona determinación a obtener lo que quiere. Su voluntad es usada para obtener "la buena vida", placeres sensuales y sexuales. Tauro es magnético por naturaleza. El Tauro adormecido es controlado por el magnetismo de la materia.
EL TORO QUE ESTÁ DESPERTANDO
Tauro debe sumergirse en la materia para así aprender todas las lecciones inherentes a la realidad física. Debe hacerse consiente de la dualidad presente entre el espíritu y la materia antes de poder aprender a discriminar en el mundo físico. Debe examinar su estructura de valores y averiguar qué cosa le dará la seguridad que ansía. Como si escarbara la Tierra en busca de gemas y minerales, Tauro debe escarbar profundamente para acceder los recursos escondidos en su propia psique. Debe examinar sus valores personales y alinearlos con su núcleo interior y eliminar aquellos que son producto de acondicionamiento social y traumas de la infancia. El Toro debe aprender a no depender del mundo material para su seguridad interna. Debe liberarse de las ataduras e inseguridades causadas por apegos físicos, que pueden ser tanto a dinero, posesiones, situaciones o relaciones.
El Toro debe librarse de actitudes auto-saboteadoras, como hacerse la víctima y pensamientos de culpa. Para el Toro, la libertad y la seguridad nacen en la auto-valoración, la auto-apreciación, la autonomía, la auto-dependencia y la expresión creativa de sus singulares, y a menudo artísticos, talentos.
Tauro aprende que debe deshacerse de vergüenza y culpabilidad. La rendición total al placer físico sin restricciones es algo necesario para liberar la energía atrapada en su cuerpo.
Los valores de Tauro determinan la dirección de su voluntad. El desafío primordial del Tauro que está despertando es la de redirigir su naturaleza de deseo hacia valores que le lleven hacia una verdadera satisfacción, seguridad y felicidad. El Toro aprende a través de la experiencia directa. Es puede parecer ser cierto para todos los seres humanos. A pesar de ello, he podido observar como algunos Piscis son capaces de "aprender del pasado" y obtener lecciones de las experiencias de otros, así evitando tener que repetir los mismos errores.
Es el dolor y el sufrimiento que los deseos de Tauro le han causado lo que le motiva a redirigir su energía de deseo. El Toro que está despertando debe encontrar formas más gratificantes y menos destructivas para nutrirse a sí mismo y expresarse libremente. A medida que dirige su energía hacia dentro, su potencial artístico y creativo es revelado. A medida que el Toro aprende a dirigir su energía sexual hacia arriba hacia la chacra de la garganta, el uso acertado del habla y una forma apropiada de vivir llevan al uso apropiado de la Voluntad.
Tauro debe aprender cómo reconciliar y de hecho conectar y alinear sus mundos externos e internos. Para Tauro no hay curandero ni maestro más sabio que la misma Naturaleza.
Cada signo debe aprender a reconciliar aparentes oposiciones de forma armoniosa y constructiva. Para Tauro la dualidad aparente es entre la riqueza física y la espiritualidad. El cuerpo debe ser honrado y usado como vehículo para la expresión superior del alma. Su cuerpo físico debe ser cuidado para facilitar el uso con maestría por la mente y las emociones para servir su propósito interior. La persistencia de Tauro es requerida para alcanzar el centro del laberinto donde podemos encontrar el incuestionable núcleo de valor del Ser.
EL TORO DESPIERTO
Liberado de las cadenas del deseo y el apego a la materia, el Toro despierto es libre para disfrutar totalmente de la belleza de la vida en el Planeta Tierra y la riqueza de la experiencia humana. La base de Tauro pueden ser las siguientes: "Tengo lo que yo quiero", "Me tengo a mi mismo", "Deseo la Luz". De hecho el Toro despierto es un verdadero curandero y brujo blanco, el cual es capaz de espiritualizar la materia infundiéndola de Luz.
El Toro despierto ha sobrepasado una de las pruebas humanas más difíciles. Ha alcanzado el estado de conciencia donde la mente gobierna la materia. Su voluntad controla sus deseos. La visión de su Alma sobre la realidad espiritual es despertada y vista a través del Ojo del Toro, el cual ve sólo Luz. Desde el Ojo del Toro irradia un haz de Luz, con apunta con claridad hacia el camino a una forma de vida artística y espiritual. Su presencia espiritual inspira, y su expresión de la Voluntad Divina lidera. Su expresión artística de la vida libera, eleva y transforma a todo y todos con los que se relaciona.
El Toro ha emergido con las fuerzas de la Naturaleza para convertirse en la encarnación Terrestre de la Madre Divina. En su forma de Madre Terrestre enseña y alimenta a todos sus hijos. En su forma de Diosa Terrestre de tanto el Amor como la Luz bendice a todos.
Martes 14 de abril 2015
Géminis
Géminis
Símbolo del cambio, la mente.
El Sol entra en el signo de Géminis, una vez más salimos de la concentración y fuerza de la tierra de Tauro para pasar al dinamismo y volatilidad del aire de Géminis. Así como Tauro es la energía más lenta del zodíaco, Géminis es la más volátil, rápida y cambiante. Entramos en días de calor, de lluvias, vientos fuertes, y también días frescos o nublados, es el mes más cambiante de todos, en un mismo día podemos tener hasta tres estados climáticos. Es la última etapa de diseminación de la primavera antes de entrar en el período de maduración del verano.
El Sol entra en el signo de Géminis, una vez más salimos de la concentración y fuerza de la tierra de Tauro para pasar al dinamismo y volatilidad del aire de Géminis. Así como Tauro es la energía más lenta del zodíaco, Géminis es la más volátil, rápida y cambiante. Entramos en días de calor, de lluvias, vientos fuertes, y también días frescos o nublados, es el mes más cambiante de todos, en un mismo día podemos tener hasta tres estados climáticos. Es la última etapa de diseminación de la primavera antes de entrar en el período de maduración del verano.
A nivel humano es tiempo de movimiento, prisas y tráfico, de exceso de información, de chismes y malentendidos y se dice que es el mes del año en el que más sube el porcentaje de nacimientos múltiples o de gemelos, muchos de los nacidos bajo este signo tienen hermanos gemelos.
Géminis regido por Mercurio, el dios alado y mensajero de los dioses, representa y opera sobre la mente cambiante y su dualidad. A nivel mental tanto nuestros sistemas simbólicos y conceptuales como nuestra percepción se basan en el principio de polaridad. Nuestro mapa de la realidad se construye a partir de nuestra percepción de polos opuestos de un mismo principio, arriba - abajo, bueno - malo, suave - áspero, yo - tu, etc. Es este el código que normalmente utilizamos para descifrar lo que percibimos como realidad. Así, mentalmente creemos en la ilusión de que vivimos en un mundo dual cuando en realidad, a un nivel más profundo estos pares de opuestos hablan de la unidad que los contiene, es esto a lo que en la tradición Indú se le llama “maya”.
La función de Mercurio- mensajero de los dioses – es la de unir aquello que aparentemente está separado, pero que se toca a partir de códigos comunes, es por esto que rige también sobre la comunicación y que se asocia con todas las formas de transportación y movimiento.
Géminis representa la fase de desarrollo en la cual formamos nuestros mapas o códigos mentales, para tener una idea y concepción propia del mundo que nos rodea y es también gracias a esta energía que podemos compartir experiencias. Representan el aspecto de la conciencia que crea la relación entre sujeto y objeto. El niño comienza a hablar (función Mercurial) hasta el momento en que existe la conciencia de que él es un ser separado del resto, en particular de su madre, también es durante esta época, o un poco antes, que el niño aprende a caminar, que es otra función Mercurial. Al aprender a movernos en el ambiente estamos también aprendiendo a librar la distancia que nos separa de lo demás.
Por otro lado, los nativos de este signo - el más móvil del zodíaco-, tienen mentes que se mantienen oscilando constantemente entre estos pares de opuestos, haciéndolos; inquisitivos, versátiles, ingeniosos, curiosos, desapegados, cambiantes y rápidos.
Son personas que se aburren fácilmente, asimilan
demasiado rápido, necesitan movimiento y cosas nuevas, por lo mismo les cuesta
trabajo comprometerse, aunque son capaces de compromiso cuando tienen libertad,
sobretodo libertad de ser cambiantes. Son vistos por muchos como inconstantes o
superficiales, pero es precisamente esto que caracteriza la riqueza de su
naturaleza, que les da movilidad, haciéndolos vitales y ocurrentes, a menudo
tienen mirada inquisitiva y brillante que resalta de lejos.
Hay principalmente dos tipos de Géminis que representan dos tipos de ejercicio mental: Uno es el comunicativo en el que hay excelentes conversadores, siempre con la última noticia o chisme, de mente rápida y ocurrente que les hace ser simpáticos, volátiles y difíciles de atrapar.
Hay principalmente dos tipos de Géminis que representan dos tipos de ejercicio mental: Uno es el comunicativo en el que hay excelentes conversadores, siempre con la última noticia o chisme, de mente rápida y ocurrente que les hace ser simpáticos, volátiles y difíciles de atrapar.
El otro es el pensador: Este es un tipo un poco más
introvertido y calmado, generalmente polifacético, saben sobre muchos temas y
se dedican a varias actividades, les gusta leer o escuchar música, les gusta
innovar sobre todo en materia de pensamiento y moda.
En general los Géminis tienen una manera propia de vestir pero les gusta estar a la moda, son independientes, a veces autodidactas y siempre es fascinante conversar con ellos.
En general los Géminis tienen una manera propia de vestir pero les gusta estar a la moda, son independientes, a veces autodidactas y siempre es fascinante conversar con ellos.
Géminis además rige sobre los medios de transporte particular y colectivo y sobre los medios de comunicación individual y masiva. Rige a escritores, investigadores, intelectuales, periodistas, comerciantes, choferes y todos aquellos que comunican o transportan algo. Entre sus nativos encontramos personajes como: Sir. Arthur Coman Doble, la Reina Victoria, Bob Dylan , Pushkin, Y.B.Yeats, Gaugin, Escher y Jean Paul Sartre.
Contacto con la mente universal.
En su nivel más elevado, es en esta fase, representada por géminis, en donde el iniciado habiendo soltado el apego del resultado de sus acciones, necesita expandir la mente, reconocer que sus pensamientos no le pertenecen, que todos surgen de la mente universal y cada uno de nosotros decidimos en que frecuencia nos sintonizamos con ella. Al expandir su mente que ha estado limitada por sus creencias, preferencias e ideas fijas de sí mismo y del universo que le rodea, logra tener una visión amplia y objetiva de la existencia. Esto se logra por medio de la meditación, técnica que nos ayuda a observar la naturaleza cambiante de la mente dándonos acceso a la mente elevada que nos permite escoger los pensamientos e ideas que pueden dirigir nuestro camino de vida y nuestra relación con el mundo.
Géminis, Mi niño interior es mi alma gemela.
LOS GEMELOS ADORMECIDOS
El Géminis adormecido es consiente tan sólo de su personalidad, no de su alma. Su necesidad básica de momento y cambio es por ello sin dirección y sin propósito. Ansía estimulación externa, pero no comprende el por qué. No tiene ningún plan. No está conscientemente conectado con ninguna fuerza cohesiva ni dirigido hacia un objetivo que valga la pena. Su mente instintiva está al mando y su mente está fuera de su control consciente. Está ciegamente motivado por el deseo de experiencia y no sabe cómo ni por qué discriminar en sus opciones de vivir esas experiencias.
El Géminis adormecido es consiente tan sólo de su personalidad, no de su alma. Su necesidad básica de momento y cambio es por ello sin dirección y sin propósito. Ansía estimulación externa, pero no comprende el por qué. No tiene ningún plan. No está conscientemente conectado con ninguna fuerza cohesiva ni dirigido hacia un objetivo que valga la pena. Su mente instintiva está al mando y su mente está fuera de su control consciente. Está ciegamente motivado por el deseo de experiencia y no sabe cómo ni por qué discriminar en sus opciones de vivir esas experiencias.
Su definición de relación consiste en cómo todo y todos se relación a ÉL. Habla y habla sin ningún sentido de intercambio entre él mismo y la persona con la que le está diciendo cosas, no hablando con ella.
Está interesado solamente en él mismo. Su relación con la dualidad es el generar conflicto en su mente y conflictos con otros. Su punto de vista sobre los opuestos es simplemente "yo contra los demás." No tiene un concepto todavía de que entre los opuestos puede haber armonía mutua, o que cualquier cosa que no sea dualidad es una opción. Esto recuerda a los equipos de debate del instituto y de la universidad. Partiendo de un punto de vista, con ganar y perder como las únicas posibilidades, acertado y equívoco como las únicas opciones, y discusión interminable sin ninguna resolución excepto un artificial y arbitrario "ganador."
El Géminis adormecido bloquea el flujo libre de información y la comunicación entre su mente y su entorno. Tiene miedo a lo desconocido, lo inexplorado y lo irracional. Demanda información que está demostrada, es empírica y por ello segura. Si no está científicamente medido, cómo podemos saber si es verdad – es una de los frases comunes de los Géminis no-iniciados.
El Géminis adormecido experimenta varios niveles y manifestaciones de frustración mental y problemas de comunicación. Estos problemas incluyen sentimientos de aislamiento, el miedo a ser humillado, preocupaciones sobre incapacidad mental, e inseguridades respecto a interacciones. Es dogmático porque tiene miedo de lo que ahora sabe y piensa que no tiene el entrenamiento o intelecto adecuados para averiguarlo.
El Géminis adormecido deja que su mente deambule a propósito. Toda información es de interés incluso si es inútil o falsa. A menudo es locuaz. Sus diatribas saltan de una opinión y tema al otro. Y no habla sobre lo que siente. De hecho no sabe cómo se siente y esto es la fuente de su inseguridad, frustración e inhabilidad para verdaderamente expresarse a sí mismo.
LOS GEMELOS QUE ESTÁN DESPERTANDO
Géminis eventualmente despierta a la posibilidad, de hecho la inevitabilidad, de la apropiada inter-relatividad entre aparentes opuestos. El Géminis que está despertando está preparado y ansioso para explorar la dinámica de las relaciones. Es consciente de otros. Busca entender la naturaleza de las interacciones y su mente busca conocimiento que tenga propósito, no simplemente una serie suelta de hechos. "Inteligencia se transforma de instintiva a creativa, y de subjetiva a objetiva." Está más abierto a escuchar a la opinión de otros y a compartir conocimiento en un verdadero dar y tomar, escuchar y ser escuchado.
A este nivel de conciencia, la dualidad se expresa a sí misma en la naturaleza de las relaciones de los gemelos. Las crisis de Géminis a menudo se forman debido a malentendidos en relaciones que tiene lugar por intenciones entremezcladas y comunicaciones poco claras.
Géminis constantemente intenta comprender cómo armonizarse a sí mismo con otros a distintos niveles de evolución. A menudo se mueve entre dos grupos de amigos – uno refleja sus deseos e impulsos instintivos de su ser inferior y el otro grupo refleja su agudeza mental y ser superior. La vacilación entre las fuerzas de luz y oscuridad de la sociedad es un tema común en la vida de Géminis, hasta que alcanza una integración de estos aspectos básicos dentro de él mismo.
La primera prioridad para el Géminis que está despertando es el desarrollo de una relación consigo mismo. Necesita callarse e interiorizar sus diálogos y dejar de intelectualizar sus sentimientos. Necesita usar su habilidad para analizar datos complejos para descifrar y desembrollar su agitación mental. El reorientar su atención hacia el interior puede resultar en discusiones consigo mismo. Esto no es ningún problema. La auto-investigación y auto-interrogación son necesarias para poder ser cándido y honesto consigo mismo.
Cuanto menos consiente sea Géminis, más difusa, desecha y malgastada será su energía. Cuanto más ancle su conciencia en su alma, más dirigirá sus intereses, energías y actividades y de hecho relaciones de forma útil.
El Géminis que está despertando se da cuenta de la importancia y valor del pensamiento cuidadoso, metódico y meticuloso. Su objetivo es usar su mente y descubrir la verdad. Usa su mente investigadora para entender misterios, para buscar las razones del por qué y para explorar las extractar que aportan significado.
El Géminis que está despertando da alta prioridad a la educación. A pesar de que la educación formal es importante para Géminis, la experiencia informal de la vida es igualmente importante. Géminis debe viajar, interactuar y explorar. Su conocimiento es adquirido a través de la experiencia directa, la observación personal y la vida misma. La educación de los libros no le basta a Géminis, que debe estar en el mundo viendo y participando en las actividades de la vida. La experiencia de primera mano forma la base de su proceso de crecimiento e individualización.
EL GÉMINIS DESPIERTO
El Géminis despierto reconoce que tiene dos seres – su personalidad y su alma. Ha alcanzado su objetivo de conocerse a sí mismo como su alma. Los aspectos limitados de su personalidad ya no le frenan. Su personalidad es guiada por la claridad y propósito de su alma. Los dos aspectos del ser trabajan juntos en armonía. El Géminis despierto es totalmente consciente de las implicaciones espirituales de sus actividades y dirige sus acciones para el servicio del más alto bien de la humanidad. En esta fase, su vida y su mente están dirigidas a alcanzar síntesis y armonía dentro de él mismo, con otros y en el mundo.
Cuando Géminis ha logrado conectar conscientemente las distintas partes de sí mismo, está preparado para ser un agente de cambio social y crear lazos entre gentes y grupos. Esto puede incluir el negociar la alineación de intereses conflictivos, el facilitar interacciones armoniosas en la dinámica de grupos y el usar sus habilidades diplomáticas, las cuales incluyen el tacto y una astuta mente, para traer paz y entendimiento mutuo. Géminis también puede usar su mente científica para inventar tecnologías que beneficien a la humanidad.
Géminis nos enseña a ser tolerantes y a explorar la vida libremente. Nos enseña que hay muchos niveles de verdad – individual, circunstancial y universal – que co-existen y de hecho bailan juntos al mismo tiempo. Géminis lo integra todo a través del amor y el movimiento. Géminis nos enseña que somos más felices cuando dejamos de resistirnos a lo que hay y nos dejamos llevar por el viento.
Es a través del reconocimiento y aceptación de su propia mortalidad e inmortalidad que Géminis encuentra plenitud. El Géminis despierto nos enseña a todos a relajarnos y a disfrutar de la vida. Hay, somos perfectos e imperfectos al mismo tiempo. Hay bien y mal en el mundo. Algunas cosas son tal y como tú quieres que sean y otras no lo son. Y la vida sigue adelante. El Géminis despierto no enseña a celebrar la vida tal cual es. Y si no es tal y como nosotros pensamos como es, eso también está bien.
Géminis nos hace reír. Géminis nos recuerda el no tomarnos las cosas demasiado en serio. Géminis tiene una conexión directa con el humor cósmico. Géminis comprende que el otro que estaba buscando era su propio niño interior. Él y su alma gemela se sientan y se ríen de toda gana.
Símbolo de la pertenencia, las emociones.
Con la entrada del sol en Cáncer se da el solsticio de verano, momento en el que el sol está en su máxima declinación norte, es el día más largo del año. Día también en el que comienza a operar la energía de maduración en la naturaleza, ahora con las lluvias la tierra es nutrida por el agua que humedeciéndola , la convierte en tierra fértil y da sustento a todo aquello que ha nacido durante la primavera.
Con la entrada del sol en Cáncer se da el solsticio de verano, momento en el que el sol está en su máxima declinación norte, es el día más largo del año. Día también en el que comienza a operar la energía de maduración en la naturaleza, ahora con las lluvias la tierra es nutrida por el agua que humedeciéndola , la convierte en tierra fértil y da sustento a todo aquello que ha nacido durante la primavera.
El signo de Cáncer como primer signo de Agua, simboliza: el origen, el fundamento, la madre y la familia, es el principio femenino, pasivo - agua - contenido por la tierra, que viene a nutrir la energía fértil masculina que fue depositada en la tierra.
El agua representa en nosotros el mundo emocional que alimenta la energía de nuestro cuerpo, la pasión y la emotividad que nos lleva a mantener y hacer más grande aquello que hemos comenzado. Representa la nutrición, a nivel físico, emocional, mental y espiritual, es la parte de nosotros encargada de crear ambientes y situaciones que nos den seguridad , confort y sentido de pertenencia, la parte de nosotros que lidia con la vida familiar y del hogar, los primeros lazos afectivos en el proceso de desarrollo de la personalidad. El sentimiento de pertenecer a “algo” más vasto, nuestra familia, la familia humana y finalmente la conciencia de la tierra.
Su regente es la Luna, la madre universal que rige sobre las emociones, los partos, el nacimiento y la maternidad. Su energía es de naturaleza cambiante representada en las fases del ciclo lunar, su vehículo son los fluidos y las emociones. Es el mundo emocional, el instinto que está regido por los mismos principios que la madre naturaleza y se encarga de nuestra sobrevivencia. La energía representada por este signo es una energía de pertenencia y conservación, es la energía que representa el papel de la madre en la familia, la de garantizar que todas las necesidades básicas sean cubiertas y la de salvaguardar la sobrevivencia de los más pequeños o débiles.
Cáncer en el arquetipo humano es el signo más sensible y vulnerable del zodíaco, son gente que necesita mucha seguridad, sobre todo a nivel emocional, tienen una gran necesidad de aquello que les es familiar, confortable y seguro y es por esto que tienden a guardar cosas con las cuales se identifican, que les recuerdan vínculos y son coleccionistas. Les atrae el pasado ya que les da sentido de continuidad.
Para los nacidos bajo este signo es muy importante sentirse aceptados, necesitan saber que pertenecen, temen al rechazo y al ridículo y son muy vulnerables a la opinión que tienen los demás de ellos y aunque reaccionan generalmente haciendo como que nada les duele o les importa, en general, esta es una defensa para no mostrar el profundo dolor que llevan dentro. Podemos entender la naturaleza de estos nativos observando la naturaleza del cangrejo, un ser que no es ni de agua ni de tierra que vive en medio de las dos. Así, son por un lado ambiciosos, buenos para las finanzas, los bienes raíces y excelentes proveedores, y por otro viven en el mundo de la fantasía el romanticismo y la imaginación, planteando constantemente situaciones imaginarias y preguntándose siempre ¿qué hubiera pasado si…?.
Es importante para ellos darse tiempo para
desarrollar ambas capacidades, para tener logros a nivel material y para
divagar con la mente. Son nutridores por naturaleza, les encanta al igual que
Piscis tercer signo de agua el cuidar de gente que los necesita, sobre todo
niños, Cáncer es un signo niñero por naturaleza, y es el signo que más se
relaciona a nivel de pareja entre sí. Son muy amigueros y generalmente tienen
buenas relaciones en el campo en el que se desarrollan.
Los nacidos bajo la influencia de este signo son personas emocionalmente tenaces, sin embargo, su sensibilidad los hace temerosos, no les gusta la pelea directa más que cuando se ven realmente amenazados y entonces, son fieros, al igual que el cangrejo que cuando ya tomó algo con sus tenazas no lo suelta ni siquiera bajo el riesgo de perderlas en el intento. Así, generalmente consiguen lo que quieren simplemente presionando y aguantando hasta que el otro cede por cansancio, en este sentido podrían ser clasificados como manipuladores, pero no es que manipulen cómo estrategia o que lo tengan planeado, no son mentales!, hay que entender que siendo de naturaleza de agua, se mueve en el mundo de las emociones con una soltura instintiva y se deja llevar por sus reacciones, simplemente reaccionan así y a menudo realmente no les interesa entender razones, saben fluir con el mundo emocional.
Son excelentes, cocineros, decoradores, vendedores de bienes raíces, escritores e historiadores entre ellos se encuentran personajes como: San Juan de la Cruz, Enrique VIII, Herman Hesse, Franz Kafka, Louis Amstrong, Ringo Star, y Degass.
La puerta de entrada
La progresión de los signos del Zodíaco, a nivel del Alma representa el esquema de evolución del ser humano encarnado. En este proceso; Aries representa el impulso del alma de encarnar, el nacimiento de la semilla mental, la idea de un yo. Tauro solidifica este impulso dándole forma, con el deseo de ser. Géminis integra estos dos impulsos en el intercambio entre mente y emociones, y en la confrontación entre el ser y el mundo. Y finalmente Cáncer que puede ser visto como el lugar en el que se integran estas tres fases, y en donde se da realmente la encarnación en el plano material, en las ciencias ocultas se le llama a este signo “La puerta de entrada” y representa en la fase de un ciclo en la que el alma se ancla en el cuerpo físico. Esta es la razón por la cual cáncer busca una casa, un lugar donde echar raíces, una plataforma en la cual basar sus futuras encarnaciones. Pareciera fácil pero la tarea de encarnar plenamente en el cuerpo no es una tarea nada fácil, mucho menos desde la profunda sensibilidad de este signo, en esta fase el iniciado, toma su existencia en el plano material como un reto de estar plenamente consciente de la experiencia de la existencia en este plano material.
EL CANGREJO ADORMECIDO
El Cangrejo adormecido se preocupa por la auto-preservación. Las fuerzas magnéticas de la conciencia de masas engullen al Cangrejo inconsciente en un estado de ser indiferenciado. No tienen ningún sentido de sus fronteras ni de su individualidad.
El Cangrejo adormecido se preocupa por la auto-preservación. Las fuerzas magnéticas de la conciencia de masas engullen al Cangrejo inconsciente en un estado de ser indiferenciado. No tienen ningún sentido de sus fronteras ni de su individualidad.
El Cáncer adormecido se identifica con su tribu y
familia, los cuales la manejan sin saberlo, determinan su comportamiento, lo
atan a una forma particular de expresión y perpetúan su karma.
Compulsivamente acumula y amasa posesiones "por si alguna vez le hagan falta." Sus emociones se balancean con las fases de la Luna y el clima emocional de sus entornos. Tiene dificultad para interpretar y manejar las impresiones psíquicas que le bombardean de forma constante. Su reacción natural es el esconderse y evitar toda interacción que sea ligeramente amenazante.
De hecho, casi todo es percibido como una amenaza
por el Cangrejo adormecido, quien es incapaz de diferenciar entre sus propias
emociones y las circunstancias externas. La línea entre él mismo y los demás es
muy borrosa. Silenciosamente lucha por aferrarse a sí mismo coleccionando
objetos y obsesionándose por su próxima comida.
El Cangrejo adormecido se siente aislado y solitario. Se siente aprisionado en un caparazón de miedo. Sufre de la paradoja de estar tan conectado (enredado) con otros que no puede tener una conexión significativa (interactuar) con ellos. El problema es que no hay un individuo definido al que conectar.
El Cáncer adormecido es sensible a cada palabra e indirecta. Le cuesta ser claro y conciso en sus comunicaciones. Su timidez hace que a otros les cueste percibir sus intenciones, lo cual puede llevar a malentendidos.
El Cangrejo adormecido puede perderse en un interminable remolino de emociones. Perdido en un mar de emociones, es incapaz de anclarse a sí mismo en suelo firme y se apega a fantasías para encontrar seguridad y forma.
El Cangrejo adormecido también puede negar sus
emociones y sensibilidad como una táctica de supervivencia. El problema es, por
supuesto, es que la negación no elimina la energía emocional; la entierra bajo
la superficie. Durante el proceso pierde contacto con sus poderes intuitivos.
En vez de estar sintonizado con y respondiendo a los ritmos de la vida, se
vuelve un malhumorado esclavo de sus ciclos emocionales. Se menea por la vida
como una indefensa víctima de las cambiantes circunstancias.
El Cáncer adormecido a menudo se siente rechazado u abandonado y lucha por atraer la atención. Siempre se preocupa por ver satisfechas sus necesidades de supervivencia. A pesar de que se siente necesitado y desea que alguien lo rescate, también piensa que está solo y debe arreglárselas por cuenta propia.
Cáncer encarna la energía nutritiva. Es la madre que cura nuestras heridas, nos cuenta que todo saldrá bien y nos asegura que somos amados. Un problema común para el Cáncer inconsciente es que su necesidad de amor a menudo se ve sin satisfacer. A medida que dedica su tiempo a nutrir a otros, crea resentimiento y amargura escondidos, incluso ira, basado en su sensación de estar negado, sobrecargado y no lo suficientemente apreciado. Puede apagar sus emociones para evitar ser agotado por los necesitados intereses personales de otros.
La llamada al despertar para el Cáncer adormecido a menudo se manifiesta en forma de agitación y fatiga. Primero culpa alguien o algo fuera de él mismo de sus problemas. Pero al final se da cuenta de que compulsivamente ha dado demasiado de sí mismo. Ha intentado intercambiar cuidado por amor y aprobación. Su proceso de curación comienza cuando se da cuenta de que es él mismo el que debe amarse y nutrirse. Su camino a la vigorización personal tiene lugar cuando se hace responsable de liberarse a sí mismo de sus dramas y opresivos juegos mentales. Su libertad nace cuando decide crear una realidad amorosa dentro de sí mismo.
EL CANGREJO QUE ESTÁ DESPERTANDO
El Cangrejo que está despertando descubre que lo que realmente necesita es tiempo para nutrir y conocerse a sí mismo. Sencillamente necesita estar solo y aislarse de otros que distraen su energía hacia sus crisis personales y participación en actividades de grupo. Hace falta disciplina emocional para traer su energía y sus emociones de vuelta a él mismo. Dado que es parte de su naturaleza el cuidar de otros, debe retirarse en su caparazón. Debe controlar su compulsación de nutrir a otros y desarrollar su músculo de auto-nutrición.
El nutrirse a sí mismo incluye cuidar de su cuerpo, dormir lo suficiente, comer comida sana y detener su hábito de forzarse a sí mismo más allá de sus propios límites. El Cangrejo debe renovar su energía con actividades centradas en él mismo. Debe bajar su ritmo y volver al hogar de su propio centro interior y silencioso. Su objetivo es un renacimiento interior. Debe cultivar una sensación de seguridad, que provenga de paz interior, no de apegos emocionales externos. Para alcanzar esto mismo debe examinar sus problemas sin resolver de dependencia y sus inseguridades escondidas.
El crecimiento emocional es en lo que debe concentrarse el Cáncer que está despertando.
Debe cultivar un sentido interno de seguridad antes
de sentirse la suficientemente a salvo como para aventurarse en el mundo. Debe
romper sus patrones de dependencia y cortar los hilos de sofocantes dinámicas
familiares. Esto incluye hacerse consciente de secretos de familia y problemas
de los que no se habla que continúan alimentando sus alborotos subconscientes y
afectan su habilidad para confiar y sentirse a salvo. Debe romper con la
nostalgia y el sentimentalismo y dejar de engañarse sobre lo perfecto que es
todo. Debe establecer contacto con su profunda tristeza, la indefinida pesadez
y la ira reprimida que han permanecido pesas inconscientes en su psique durante
años.
El Cáncer que está despertando descubre que la emociones subjetivas no pueden ser expresadas verbalmente con facilidad y de que no puede separarse de lo que está sintiendo. Su proceso de interiorización le enseña que las emociones humanas son las expresiones inconscientes del Alma. Mientras esté en vida, llevará esta energía dentro de sí mismo. La necesidad de seguridad y protección y la necesidad instintiva de retirarse a un seguro santuario interior son mensajes de su Alma. La angustia de la insatisfacción le obligan a explorar niveles más profundos y más extensos del Ser.
Los problemas de seguridad son la base de la mayoría de los comportamientos auto-saboteadores de Cáncer. Los mecanismos de defensa y el construir un muro alrededor suyo no ayudan a transformar su miedo interior. El Cáncer que está despertando cae en la cuenta de que debe aceptar sus ansiedades y lo desconocido antes de poder encontrar la paz y la seguridad que ambiciona tanto. Cáncer nos enseña que la seguridad emocional requiere que lleguemos a comprender nuestros fantasmas, liberándonos de nuestros bloqueos y fijaciones que nos mantienen "en modos defensivos pero inmaduros de operación" que impiden que ejerzamos nuestra habilidad para tener intimidad con nosotros mismos y los demás.
La auto-nutrición lleva a Cáncer a crear una relación más íntima con su cuerpo y con la Madre Tierra. Enraizado en la Tierra y en su cuerpo se siente más seguro de forma natural. Conectado a la fuerza vital de su propio cuerpo y el Planeta, su vitalidad es restablecida y sus poderes curativos se manifiestan.
El Cangrejo es asustadizo por naturaleza. La necesidad de establecer una separación puede exacerbar sus miedos. Sin embargo, a medida que encuentra su sendero y formas de expresión personales, su miedo disminuye. Es desde su nido personal desde donde puede elegir relaciones y situaciones que lo nutran y lo provean de apoyo. El Cangrejo que está despertando debe pasar de protegerse de toda influencia externa a aprender a cómo elegir y discriminar entre ellas.
El Cangrejo que está despertando necesita
establecer tanto sus barreras físicas como psíquicas. Se sigue sintiendo
"en casa" tan sólo con sus amigos íntimos, con su propia
"tribu" y con gente similar a él.
El proceso de despertar del Cangrejo no requiere que esté totalmente a solas. Su proceso de vigorización incluye cultivar su habilidad de discriminar, elegir y apropiadamente (sin proyectar manipulación o el estar necesitado) tender la mano a aquellos que dan sin compromiso. Debe establecer contacto con sus propios sentimientos para ser capaz de identificar qué relaciones llevarán a abandono y explotación y cuales son sinceras y afectuosas.
A medida que establecer sus barreras emocionales, también deja de interferir en el espacio emocional de otros y de enrollarse en relaciones donde se ve atrapado. A medida que se vuelve más independiente emocionalmente, se sentirá más seguro y confiado interactuando con otros. A medida que aprende a usar sus emociones como su guía interna, aprenderá a confiar en sí mismo para hacer las decisiones apropiadas. A medida que sintoniza más con su propia verdad y realidad, dejará de tomarse las circunstancias diarias e interacciones tan personalmente. A medida que su conflicto interior se calma, dejará de malgastar su tiempo intentando defenderse de "las actitudes conflictivas de otros."
El proceso de despertar del Cangrejo no requiere que esté totalmente a solas. Su proceso de vigorización incluye cultivar su habilidad de discriminar, elegir y apropiadamente (sin proyectar manipulación o el estar necesitado) tender la mano a aquellos que dan sin compromiso. Debe establecer contacto con sus propios sentimientos para ser capaz de identificar qué relaciones llevarán a abandono y explotación y cuales son sinceras y afectuosas.
A medida que establecer sus barreras emocionales, también deja de interferir en el espacio emocional de otros y de enrollarse en relaciones donde se ve atrapado. A medida que se vuelve más independiente emocionalmente, se sentirá más seguro y confiado interactuando con otros. A medida que aprende a usar sus emociones como su guía interna, aprenderá a confiar en sí mismo para hacer las decisiones apropiadas. A medida que sintoniza más con su propia verdad y realidad, dejará de tomarse las circunstancias diarias e interacciones tan personalmente. A medida que su conflicto interior se calma, dejará de malgastar su tiempo intentando defenderse de "las actitudes conflictivas de otros."
El dominio de Cáncer es la comida y la nutrición. El Cangrejo adormecido tiene la tendencia de preocuparse por la comida y a comer o consumir demasiado. El Cáncer adormecido nunca se siente satisfecho, no importa cuánto coma o acumule. El Cangrejo que está despertando se da cuenta que su hambre simboliza una necesidad más profunda – una necesidad primordial de reconectar con su Alma y de ser nutrido por el Amor de su propia Alma. Continúa siendo un adicto a sus ansias y adicciones hasta que se vuelve un adicto a su propia auto-nutrición y amor por sí mismo.
El Cangrejo que está despertando debe anclar firmemente su personalidad en una estructura de ego fuerte e integrado. Para hacer esto debe hacerse consciente de que es una entidad separada. Debe explorar la vida en la Tierra y hacerse consciente de sus entornos. Debe desarrollar una relación consciente consigo mismo, con su cuerpo, su Alma y la Madre Tierra.
EL CANGREJO DESPIERTO
El Cangrejo despierto no tiene una relación ordinaria con los sentimientos. No responde de forma defensiva, reactiva o sentimental. Es intensamente consciente del Amor universal que impregna toda la vida. Tiene el deseo de experimentar este Amor como la fuerza motivadora de toda comunicación. Percibiendo el deseo de recibir y dar amor como el deseo primordial de todos los seres, deja de estar apegado a los juegos e historias de personalidad.
El Cangrejo despierto ha despersonalizado sus sentimientos. No está enrollado ya en patrones de venganza y juegos de poder de la vida ordinaria. Es invulnerable a las neurosis e historias emocionales de otros. Está despagado de las historias y traumas que una vez fueron el centro de su realidad. Con serenidad y calma, permaneciendo en su propio centro, es sincero consigo mismo.
El Cangrejo despierto facilita la transición de una sociedad conflictiva a una sociedad donde podemos encontrar respaldo. Sabe que todo el mundo busca reconocimiento, apoyo y amor. Sabe que cuando dejemos de estar en conflicto con nosotros mismos, dejaremos de estar en guerra con otros. Una vez que el Cangrejo ha experimentado el amor él mismo, ayuda a otros a realizar la conexión con la Madre Divina.
El Cáncer despierto se siente en casa sin importar dónde esté porque se trae su hogar consigo mismo a donde quiera que vaya. Su hogar es el santuario de su propia Alma. Está dentro de él mismo y no puede ser violado por nadie. Su anclaje interno crea la base para que se pueda fundir con la expresión universal del Amor sin perderse. El Amor de la Madre florece en su propio corazón y el mundo, de hecho el universo, se convierte en su hogar. Accede a la compasión ilimitada de la Madre Divina y rebosa generosa energía nutritiva.
El Cáncer que ha despertado ha encontrado la Luz dentro de sí mismo y ha establecido su hogar en su propio corazón. Su Alma mora apasionada y pacíficamente en su propio cuerpo. Tiene una intensa conexión las fuerzas invisibles y el futuro. Lleva un plano de la vida dentro de su matriz y lo nutre hasta traerlo a la vida. Con cada respiro nuestra Madre Cangrejo declara, "ESTOY EN MI HOGAR."
La expresión personal de la energía divina.
Con la entrada del Sol en Leo, su casa natural, entramos a la energía del signo
de energía radiante por excelencia. Durante este mes el calor vivifica y
energetiza la tierra húmeda de Cáncer, la energía se condensa y todo está en
proceso de maduración, es la fase más concentrada del verano, termina el
periodo de gestación y surge la total expresión de todo sobre la tierra, es el
resultado de varios meses de crecimiento que terminan en la máxima expresión de
la naturaleza, en su exuberancia. La energía de Leo es una energía centrífuga,
lenta, profunda y serena.
Es el símbolo del León, el Rey, representado en el mito del Rey Arturo y los
caballeros de la mesa redonda, que son doce y representan también los doce
signos del zodíaco y el Rey como símbolo del Sol.
En este mito Arturo, de casta real de nacimiento, origen druida y criado por Merlín
el mago, es traicionado por su esposa Ginebra y su más leal caballero
Lanzarote, lo cual lo hunde en una profunda tristeza que lo lleva a perder toda
su energía creativa, dando lugar a la miseria y aridez del reino. Es en ese
momento que se inicia la búsqueda del Santo Grial, símbolo de la fertilidad.
Que finalmente es encontrado por Percival, el caballero más joven y que por su
origen campesino y “puro”, era el único con la inocencia suficiente para poder
ver el Grial entre tanta miseria y guerra.
Leo tiene como regente al Sol, centro y Espíritu del sistema solar, la energía
que da vida a todo lo que conocemos, es la luz, Apolo - Febo, “el brillante” -
señor de la profecía y caballero del Olimpo, fundador del oráculo de Delfos,
hermano gemelo de Artemisa señora de la naturaleza y las bestias, hijo de Zeus
– dios de dioses - y Leto - diosa de la noche. Simboliza la creatividad, la
renovación y actualización de la identidad.
En la carta astral, representa la conciencia, el
espíritu y la energía divina en el ser humano, la búsqueda de la pasión del
corazón, del espíritu creativo y la maduración en cada uno de nosotros.
La búsqueda del Sol es la búsqueda del camino personal, es una búsqueda que
surge de una necesidad profundamente espiritual y que espera desafiar los
temores terrenos e instintivos para domarlos y permitir la liberación del ser.
En el mito, es el dios Apolo quien mata a Pitón la serpiente, símbolo del poder
del instinto y del miedo primario. Así el Sol a nivel interno, es el poder que
la luz de la conciencia ejerce para alejar la oscuridad y representa la
capacidad de actualizarnos y crear a partir de “algo” mayor que la capacidad
individual, es la fuerza creativa que opera en todo ser vivo. Aunque también la
energía de Apolo tiene su veta destructiva ya que demasiada luz antes de
tiempo, puede destruir todo aquello que no ha tenido el tiempo y la oscuridad necesarios
para gestarse.
En todo ser humano existen dos fuerzas básicas; la energía lunar, materna, que
se encarga de nuestra seguridad y sobrevivencia a nivel físico en la tierra y
que busca consolidar y asegurar aquello que tenemos, pero que en su
manifestación extrema tiende al endurecimiento y finalmente a la muerte, y la
energía solar, paterna, que busca la renovación, la creatividad, el cambio y la
actualización y se encarga de la sobrevivencia del espíritu y que aparece a
nivel de deseos del corazón que nos llevan a desafiar la seguridad que hemos
construido aventurándonos a nuevas empresas en aras de obtener experiencia y crecer.
A nivel mitológico Leo representa la aventura del héroe en su búsqueda de
identidad Espiritual, la aventura que todo ser humano tiene que librar a través
de múltiples y grandes batallas en todos los niveles de la personalidad, para
lograr desarrollarse como Ser individual. En esta travesía, el héroe, en
realidad desarrolla sabiduría de vida y compasión por sí mismo y los demás,
ante el reto de todo ser humano de ser “alguien” desde su propia visión, tiene
que desarrollar confianza en sí mismo y sus habilidades propias encontrando así
el sentido transpersonal de su existencia. En esta fase del proceso
representado por Leo comenzamos con la búsqueda de identidad primero afuera,
buscando ser el centro de todo lo que hacemos y queriendo ser reconocidos por
nuestras cualidades únicas, más tarde buscaremos en el amor y el romance un
nivel más profundo de aceptación, hasta que logremos darnos cuenta de que esta
aceptación solo puede surgir de adentro aprendiendo a observar nuestro propio
juicio sobre nosotros mismos que a menudo es riguroso.
Leo en el arquetipo humano es el signo más radiante del zodíaco, tienen
personalidad fuerte y poderosa, portan cierta realeza o finura y son
orgullosos. Leo es un signo que se hace notar. Los nacidos bajo sus rayos son
líderes nobles, generosos y fieles que protegen con fervor a quienes aman. Son
alegres, pintorescos muy bromistas y a veces sarcásticos, tienen en general un
humor muy fino. Son observadores profundos y de mente rápida, muy
autoconscientes y a veces críticos con los demás, aunque son simpáticos y les
encanta contar con el aprecio de quienes les rodean. Son creativos y osados,
aventureros. En cuestiones del corazón, son románticos, idealistas y
conquistadores pero siempre fieles. Les gusta hacer las cosas en grande y viven
la vida como una aventura mítica, lo cual les genera una visión de las
situaciones en blanco y negro, les cuesta trabajo lidiar con los términos
medios, y es por eso que son contundentes y a veces radicales en su actuar. Se
toman muy en serio sus proyectos pero les es difícil lidiar con la realidad y
la rutina y frecuentemente gracias a su gran carisma y simpatía encuentran
personas que están dispuestas a solucionarles los detalles de la vida
cotidiana, como pagar la luz, recoger la casa o la cocina y por qué no,
atenderlos como se merecen, mientras ellos están ocupados con cosas más
importantes.
Como signo de fuego, los Leo son impulsivos, viven desde el corazón con cierta
inocencia y sensibilidad que los hace fácilmente herirles y a veces algo
bruscos o poco sensibles con otros en su necesidad de defenderse contra lo que
ellos sienten como ataques a su integridad, y es por esto que a menudo son
también mal interpretados en sus actos de autoafirmación, son orgullosos y
extremadamente sensibles al desprecio o la indiferencia, no hay nada que
lastime tanto a un Leo como la indiferencia.
Los Leo – al igual que los Acuario - tienen un nivel de perfeccionismo personal
que no es el perfeccionismo rígido, sino un perfeccionismo idealista, tienen
una concepción elevada del ser humano, para ellos es muy importante el respeto,
el honor y la lealtad y en esto son incansables y muy severos consigo mismos y
a veces con los demás.
Leo es el signo de la creatividad pero aunque podemos encontrar entre sus
nativos algunos, diseñadores, arquitectos y decoradores , no encontraremos bajo
su influencia artistas en general como; escritores, músicos, o pintores,
quienes están más bajo los signos de Piscis, Géminis o Cáncer, ya que la
verdadera obra creativa de los Leo son ellos mismos, su reto es el crearse a sí
mismos, en esos términos su trabajo de vida es la confianza, como el león del
mago de Oz, el tema más importante en la vida de los Leo es aprender a confiar
en sí mismos, en los demás y en la vida.
Su reto más difícil, es la humildad ya que les
cuesta trabajo creer que otros piensen sientan e interpreten de manera
diferente las experiencias de vida y que son visiones tan validas como la suya.
Entre los nacidos bajo este signo encontramos personajes como: Carl Gustav
Jung, Robert Graves, Jaqueline Kenedy, Mata Hari, Fidel Castro y Napoleón
Bonaparte.
La expresión divina.
Es a través de este signo que el Ser puede convertirse en expresión de la Energía
Divina en la tierra, a partir de los más elevados atributos humanos.
La búsqueda de Leo es la búsqueda del camino
personal, búsqueda que surge de una necesidad profundamente espiritual y que
espera desafiar los temores terrenos e instintivos para domarlos y permitir la
liberación del ser. Así el Sol a nivel interno, es el poder que la luz de la
conciencia ejerce para alejar la oscuridad y representa la capacidad de
actualizarnos y crear a partir de “algo” mayor que la capacidad individual, es
la fuerza creativa que opera en todo ser vivo, la flama eterna, la vida misma. En
el individuo de Leo poco evolucionado, el instinto puede manifestarse de
maneras dictatoriales. El Leo desarrollado en cambio se mueve con inspiración
divina, con la voluntad del corazón y de acuerdo al orden universal.
EL LEO ADORMECIDO
El Leo adormecido demasiadas veces es
auto-engradecedor y egoísta un niño narcisista y malcriado intentando
comportarse como un adulto.
La frustración experimentada durante la búsqueda de
su propio centro interior a menudo es expresada como un egocentrismo
compulsivo. Él piensa (y a un nivel incluso más profundo sabe) que él es Dios.
Lo convierte en irritante al Leo inconsciente es el que a menudo es insensible
al hecho de que cada ser humano es una creación de Dios.
El Leo adormecido es un presumido y un narcisista. Intenta dominar su entorno
de forma compulsiva. A pesar de ello su falta de una fundación interna le
previene de ser un líder efectivo y dedicar su natural habilidad para el
liderazgo hacia la consecución de metas más nobles con un impacto duradero.
Simplemente ansía atención y admiración e intenta conseguirlo con ostentosas
posesiones materiales y un comportamiento llamativo.
El León adormecido se sobrevalora e infravalora al mismo tiempo. Está
confundido sobre quién es y quién no es. Su sentido de la maestría es
malgastado en ser un maestro de la proyección. Proyecta sus juicios negativos
en otros, lo cual sólo sirve para envenenar sus relaciones. Busca afecto de una
forma constante. A menudo atrae problemas en los asuntos del corazón porque
sabotea el afecto verdadero por sus necesidades de validación y muestras
externas de lealtad. Las demandas que hace de los demás alimentan su propia
desarmonía.
Las barreras entre el León durmiente y su propia auto-realización son las
partes de él mismo donde el Sol interior no ilumina todavía. Su sentido de lo
inadecuado a menudo origina una falta de reconocimiento por otros, pero puede
ser permanentemente remediado por el reconocimiento propio. Sus sentimientos de
inferioridad pueden originar la envidia y el resentimiento, los cuales a su vez
alimentan su experiencia de rechazo y alienación. Los problemas básicos de Leo
se derivan de su "inhabilidad para quererse a sí mismo, reconocer su
propia valía y encontrar su propio centro interior, el cual puede dar a su vida
estabilidad y propósito."
Tras la callosa apariencia del León adormecido hay una desesperada necesidad de
sentirse importante, de ser admirados y alcanzar reconocimiento. Utiliza su
habilidad para alcanzar la superioridad en demostraciones externas e intenta
comprar popularidad deslumbrando a otros con su carisma. No obstante, su
carisma auténtico y abundante sólo rezumará si abre su corazón a sí mismo, lo
cual le llevará de forma natural al podio central.
EL LEO QUE SE ESTÁ DESPERTANDO
El Leo que se está despertando es consciente de que su necesidad desesperada de
amor y reconocimiento no está produciendo los resultados esperados. Incluso
puede que reconozca que es un pozo sin fondo para la atención y el afecto. Su
inhabilidad para encontrar satisfacción le lleva a realizar que debe empezar su
viaje interno para abrir su propio corazón. Ninguna otra cosa valdrá. El León que
se está despertando quiere dejar su marca, pero es consciente de que hay
maneras más fructíferas de hacerlo. Su proceso de despertamiento incluye el
desarrollo de una apreciación de la dinámica de la auto-expresión creativa.
Debe evolucionar de un uso instintivo y condicionado de su voluntad hacia un
uso consciente de ella. Debe hacer consiente que es co-creador de su realidad.
Para co-crear de una manera efectiva debe encontrar un propósito mayor y
enfocar sus energías con continuidad y dedicación.
En el corazón del León pujan dos necesidades.
La primera es EL DESEO DE ILUMINAR. En la
profundidad del corazón del León está "la necesidad hacia el
auto-conocimiento, auto-consciencia, y el desarrollo de un intelecto positivo,
eléctricamente potente para que pueda enardecer las mentes de otros."
La segunda es EL DESEO DE GOBERNAR. A medida que Leo desarrolla auto-control y
auto-maestría, sus impulsos dictatoriales son reemplazados por carisma y la
habilidad mental para inspirar a grupos a expresar sus ardores creativos para
alcanzar objetivos cohesivos y con propósito.
El camino del León es descubrir que su Alma y Voluntad Divina son los
creadores. Debe alinear su personalidad con su Alma y su Voluntad Divina.
Sus múltiples experiencias le enseñan una y otra
vez que su ego limitado no es el creador esencial. Cada paso del camino es
recordado que debe deshacerse de la idea de quién él piensa que es si quiere
ocupar ese papel de liderazgo que tanto desea, dado que Leo es un sirviente de
la Voluntad Divina. Para asimilar la esencia de esta realidad y apreciar la
importancia de su tarea debe conectar con su Ser transcendente.
El proceso transcendente de Leo le ayuda a restablecer su relación con el
colectivo. En vez de ser el Sol alrededor del cual el mundo entero, de hecho
universo, gira, está destinado a ser el Sol, que gobierna a través de la
inspiración y su presencia radiante.
EL LEÓN DESPIERTO
El León despierto se ha reconocido a sí mismo. Ya no depende de otros para
validarse. El corazón abierto de Leo espontáneamente abre los corazones de
otros que experimentan la alegría y vitalidad en su presencia. Cuando las
puertas del corazón están abiertas, las esclusas del amor también se abren. El
León consciente es un modelo a seguir de integridad, honestidad y Pureza de Espíritu.
El león despierto ya no necesita el reconocimiento de los demás.
Él ES y disfruta siendo quién es y eso es
suficiente para él.
Su alegría proviene de su propio corazón. No
necesita nada más para completarse a sí mismo porque él ha encontrado su propia
integridad.
Con la entrada del Sol en Leo, su casa natural, entramos a la energía del signo de energía radiante por excelencia. Durante este mes el calor vivifica y energetiza la tierra húmeda de Cáncer, la energía se condensa y todo está en proceso de maduración, es la fase más concentrada del verano, termina el periodo de gestación y surge la total expresión de todo sobre la tierra, es el resultado de varios meses de crecimiento que terminan en la máxima expresión de la naturaleza, en su exuberancia. La energía de Leo es una energía centrífuga, lenta, profunda y serena.
Es el símbolo del León, el Rey, representado en el mito del Rey Arturo y los caballeros de la mesa redonda, que son doce y representan también los doce signos del zodíaco y el Rey como símbolo del Sol.
En este mito Arturo, de casta real de nacimiento, origen druida y criado por Merlín el mago, es traicionado por su esposa Ginebra y su más leal caballero Lanzarote, lo cual lo hunde en una profunda tristeza que lo lleva a perder toda su energía creativa, dando lugar a la miseria y aridez del reino. Es en ese momento que se inicia la búsqueda del Santo Grial, símbolo de la fertilidad. Que finalmente es encontrado por Percival, el caballero más joven y que por su origen campesino y “puro”, era el único con la inocencia suficiente para poder ver el Grial entre tanta miseria y guerra.
Leo tiene como regente al Sol, centro y Espíritu del sistema solar, la energía que da vida a todo lo que conocemos, es la luz, Apolo - Febo, “el brillante” - señor de la profecía y caballero del Olimpo, fundador del oráculo de Delfos, hermano gemelo de Artemisa señora de la naturaleza y las bestias, hijo de Zeus – dios de dioses - y Leto - diosa de la noche. Simboliza la creatividad, la renovación y actualización de la identidad.
La búsqueda del Sol es la búsqueda del camino personal, es una búsqueda que surge de una necesidad profundamente espiritual y que espera desafiar los temores terrenos e instintivos para domarlos y permitir la liberación del ser.
En el mito, es el dios Apolo quien mata a Pitón la serpiente, símbolo del poder del instinto y del miedo primario. Así el Sol a nivel interno, es el poder que la luz de la conciencia ejerce para alejar la oscuridad y representa la capacidad de actualizarnos y crear a partir de “algo” mayor que la capacidad individual, es la fuerza creativa que opera en todo ser vivo. Aunque también la energía de Apolo tiene su veta destructiva ya que demasiada luz antes de tiempo, puede destruir todo aquello que no ha tenido el tiempo y la oscuridad necesarios para gestarse.
En todo ser humano existen dos fuerzas básicas; la energía lunar, materna, que se encarga de nuestra seguridad y sobrevivencia a nivel físico en la tierra y que busca consolidar y asegurar aquello que tenemos, pero que en su manifestación extrema tiende al endurecimiento y finalmente a la muerte, y la energía solar, paterna, que busca la renovación, la creatividad, el cambio y la actualización y se encarga de la sobrevivencia del espíritu y que aparece a nivel de deseos del corazón que nos llevan a desafiar la seguridad que hemos construido aventurándonos a nuevas empresas en aras de obtener experiencia y crecer.
A nivel mitológico Leo representa la aventura del héroe en su búsqueda de identidad Espiritual, la aventura que todo ser humano tiene que librar a través de múltiples y grandes batallas en todos los niveles de la personalidad, para lograr desarrollarse como Ser individual. En esta travesía, el héroe, en realidad desarrolla sabiduría de vida y compasión por sí mismo y los demás, ante el reto de todo ser humano de ser “alguien” desde su propia visión, tiene que desarrollar confianza en sí mismo y sus habilidades propias encontrando así el sentido transpersonal de su existencia. En esta fase del proceso representado por Leo comenzamos con la búsqueda de identidad primero afuera, buscando ser el centro de todo lo que hacemos y queriendo ser reconocidos por nuestras cualidades únicas, más tarde buscaremos en el amor y el romance un nivel más profundo de aceptación, hasta que logremos darnos cuenta de que esta aceptación solo puede surgir de adentro aprendiendo a observar nuestro propio juicio sobre nosotros mismos que a menudo es riguroso.
Leo en el arquetipo humano es el signo más radiante del zodíaco, tienen personalidad fuerte y poderosa, portan cierta realeza o finura y son orgullosos. Leo es un signo que se hace notar. Los nacidos bajo sus rayos son líderes nobles, generosos y fieles que protegen con fervor a quienes aman. Son alegres, pintorescos muy bromistas y a veces sarcásticos, tienen en general un humor muy fino. Son observadores profundos y de mente rápida, muy autoconscientes y a veces críticos con los demás, aunque son simpáticos y les encanta contar con el aprecio de quienes les rodean. Son creativos y osados, aventureros. En cuestiones del corazón, son románticos, idealistas y conquistadores pero siempre fieles. Les gusta hacer las cosas en grande y viven la vida como una aventura mítica, lo cual les genera una visión de las situaciones en blanco y negro, les cuesta trabajo lidiar con los términos medios, y es por eso que son contundentes y a veces radicales en su actuar. Se toman muy en serio sus proyectos pero les es difícil lidiar con la realidad y la rutina y frecuentemente gracias a su gran carisma y simpatía encuentran personas que están dispuestas a solucionarles los detalles de la vida cotidiana, como pagar la luz, recoger la casa o la cocina y por qué no, atenderlos como se merecen, mientras ellos están ocupados con cosas más importantes.
Como signo de fuego, los Leo son impulsivos, viven desde el corazón con cierta inocencia y sensibilidad que los hace fácilmente herirles y a veces algo bruscos o poco sensibles con otros en su necesidad de defenderse contra lo que ellos sienten como ataques a su integridad, y es por esto que a menudo son también mal interpretados en sus actos de autoafirmación, son orgullosos y extremadamente sensibles al desprecio o la indiferencia, no hay nada que lastime tanto a un Leo como la indiferencia.
Los Leo – al igual que los Acuario - tienen un nivel de perfeccionismo personal que no es el perfeccionismo rígido, sino un perfeccionismo idealista, tienen una concepción elevada del ser humano, para ellos es muy importante el respeto, el honor y la lealtad y en esto son incansables y muy severos consigo mismos y a veces con los demás.
Leo es el signo de la creatividad pero aunque podemos encontrar entre sus nativos algunos, diseñadores, arquitectos y decoradores , no encontraremos bajo su influencia artistas en general como; escritores, músicos, o pintores, quienes están más bajo los signos de Piscis, Géminis o Cáncer, ya que la verdadera obra creativa de los Leo son ellos mismos, su reto es el crearse a sí mismos, en esos términos su trabajo de vida es la confianza, como el león del mago de Oz, el tema más importante en la vida de los Leo es aprender a confiar en sí mismos, en los demás y en la vida.
La expresión divina.
Es a través de este signo que el Ser puede convertirse en expresión de la Energía Divina en la tierra, a partir de los más elevados atributos humanos.
El Leo adormecido es un presumido y un narcisista. Intenta dominar su entorno de forma compulsiva. A pesar de ello su falta de una fundación interna le previene de ser un líder efectivo y dedicar su natural habilidad para el liderazgo hacia la consecución de metas más nobles con un impacto duradero. Simplemente ansía atención y admiración e intenta conseguirlo con ostentosas posesiones materiales y un comportamiento llamativo.
El León adormecido se sobrevalora e infravalora al mismo tiempo. Está confundido sobre quién es y quién no es. Su sentido de la maestría es malgastado en ser un maestro de la proyección. Proyecta sus juicios negativos en otros, lo cual sólo sirve para envenenar sus relaciones. Busca afecto de una forma constante. A menudo atrae problemas en los asuntos del corazón porque sabotea el afecto verdadero por sus necesidades de validación y muestras externas de lealtad. Las demandas que hace de los demás alimentan su propia desarmonía.
Las barreras entre el León durmiente y su propia auto-realización son las partes de él mismo donde el Sol interior no ilumina todavía. Su sentido de lo inadecuado a menudo origina una falta de reconocimiento por otros, pero puede ser permanentemente remediado por el reconocimiento propio. Sus sentimientos de inferioridad pueden originar la envidia y el resentimiento, los cuales a su vez alimentan su experiencia de rechazo y alienación. Los problemas básicos de Leo se derivan de su "inhabilidad para quererse a sí mismo, reconocer su propia valía y encontrar su propio centro interior, el cual puede dar a su vida estabilidad y propósito."
Tras la callosa apariencia del León adormecido hay una desesperada necesidad de sentirse importante, de ser admirados y alcanzar reconocimiento. Utiliza su habilidad para alcanzar la superioridad en demostraciones externas e intenta comprar popularidad deslumbrando a otros con su carisma. No obstante, su carisma auténtico y abundante sólo rezumará si abre su corazón a sí mismo, lo cual le llevará de forma natural al podio central.
EL LEO QUE SE ESTÁ DESPERTANDO
El Leo que se está despertando es consciente de que su necesidad desesperada de amor y reconocimiento no está produciendo los resultados esperados. Incluso puede que reconozca que es un pozo sin fondo para la atención y el afecto. Su inhabilidad para encontrar satisfacción le lleva a realizar que debe empezar su viaje interno para abrir su propio corazón. Ninguna otra cosa valdrá. El León que se está despertando quiere dejar su marca, pero es consciente de que hay maneras más fructíferas de hacerlo. Su proceso de despertamiento incluye el desarrollo de una apreciación de la dinámica de la auto-expresión creativa. Debe evolucionar de un uso instintivo y condicionado de su voluntad hacia un uso consciente de ella. Debe hacer consiente que es co-creador de su realidad. Para co-crear de una manera efectiva debe encontrar un propósito mayor y enfocar sus energías con continuidad y dedicación.
En el corazón del León pujan dos necesidades.
La segunda es EL DESEO DE GOBERNAR. A medida que Leo desarrolla auto-control y auto-maestría, sus impulsos dictatoriales son reemplazados por carisma y la habilidad mental para inspirar a grupos a expresar sus ardores creativos para alcanzar objetivos cohesivos y con propósito.
El camino del León es descubrir que su Alma y Voluntad Divina son los creadores. Debe alinear su personalidad con su Alma y su Voluntad Divina.
El proceso transcendente de Leo le ayuda a restablecer su relación con el colectivo. En vez de ser el Sol alrededor del cual el mundo entero, de hecho universo, gira, está destinado a ser el Sol, que gobierna a través de la inspiración y su presencia radiante.
EL LEÓN DESPIERTO
El León despierto se ha reconocido a sí mismo. Ya no depende de otros para validarse. El corazón abierto de Leo espontáneamente abre los corazones de otros que experimentan la alegría y vitalidad en su presencia. Cuando las puertas del corazón están abiertas, las esclusas del amor también se abren. El León consciente es un modelo a seguir de integridad, honestidad y Pureza de Espíritu.
El león despierto ya no necesita el reconocimiento de los demás.
El Leo despierto ha encontrado la joya
escondida, el cáliz, en su propio corazón.
El León despierto encarna la lealtad y el honor. Es capaz de expresar amor
infinito y devoción. No hay un amigo o compañero sentimental más devoto que el animal
Real.
El despierto Rey León lleva una vida llena de propósito y auto-direccionada.
Facilita la integración y la expresión de la voluntad colectiva. Es un
sirviente consciente de la Voluntad Divina.
El León despierto ha descubierto el júbilo en su propio corazón. Se regocija en
su propia inocencia como un niño de Dios. Espontáneamente facilita la apertura
de los corazones de todas cuantos estén en su presencia. En la presencia de su
radiante identidad propia, su carisma magnético, integridad personal y
resplandeciente claridad, el mundo se enamora.






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